Mientras en Costa Rica, según cuenta Olga Mena, de la Federación de Mujeres Centroamericanas, tienen una legislación avanzada, pero que hay problemas con la ejecutividad de los tratos, pues si bien hay rapidez en el caso, cuando toca que ir a buscar al agresor los policías olvidan o pierden las direcciones. Además, indicó que hay más celeridad en los casos de violencia cuando hay una relación afectiva.
[/doap_box][doap_box title=»» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
- “Hemos conocido muchos casos que después de una mediación, la violencia se acrecienta o las mujeres aparecen asesinadas”.
- Haydée Castillo, Coordinadora regional del Foro de Mujeres Centroamericanas
[/doap_box]
Organizaciones de mujeres mantienen respaldo a Ley 779 o Ley Contra la Violencia Hacia las Mujeres, de la cual, a pocos meses de haber entrado en vigencia, se esperan reformas provenientes de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
De acuerdo con Haydée Castillo, coordinadora regional del Foro de Mujeres Centroamericanas, para lograr un trato igual sin discriminación se requiere de un trato diferente para las mujeres.
Al respecto Azahálea Solís, del Movimiento Autónomo de Mujeres (MAM), indicó que es falso el principal argumento en contra de la Ley 779, la desigualdad que crea entre hombres y mujeres, puesto que no puede haber un trato similar entre dos personas desiguales. Por otro lado, indicó que la mediación se hace entre dos personas en igual nivel de poder, pero que una mujer violentada va en desventaja, por lo que no hay razón para incorporar este paso en el proceso de demandas establecido en la ley.
“Igualdad no es igualitarismo, otro ejemplo es cuando hay un desastre, si repartís comida en iguales partes entre personas que necesitan y no necesitan, entonces estás siendo desigual y afectando al que está en desventaja”, explicó Solís.
Por su lado, Castillo criticó que el poder judicial busque como dar respuesta a las demandas por inconstitucionalidad sobre este tema y ha ignorado por años las demandas por inconstitucionalidad para que se restituya el derecho al aborto terapéutico.
El arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, dijo ayer que la mediación depende de los casos, pues hay unos que lo ameritan y otros no. Sin embargo, sostuvo que toda ley no es perfecta y quienes tienen la última palabra son los “encargados de la justicia”. A su criterio la mediación es importante y ejemplificó: “Si el esposo ha sido violento no hay mediación, pero cuando el esposo reconoce sus errores y se quiere enmendar ahí viene la mediación”., señaló Brenes.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 A