CARACAS/EFE/AFP
El gobierno de Venezuela ha declarado la guerra a la escasez de productos de consumo masivo, incluido el papel higiénico, con importaciones estatales y un diálogo con empresas privadas. Ayer fue el turno de empresarios de la salud, fármacos y artículos afines, necesitados de importaciones, ante quienes el ministro de Comercio, Alejandro Fleming, admitió que el control estatal de divisas está siendo aprovechado por “empresas parasitarias”.
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En el control estatal de cambio, por cada dólar requerido por empresas y particulares, el Estado pide 6.3 bolívares, cotización que fácilmente se triplica y hasta cuadruplica en el ilegal mercado paralelo.
El presidente del mayor gremio empresarial, Jorge Botti, recordó que él ha denunciado la corrupción, que achaca a los controles estatales, y descartó que las empresas denunciadas sean parte de Fedecámaras. “El problema está en el modelo económico, en controles estatales que permiten la corrupción, que generan desabastecimientos”, añadió.
Botti felicitó la decisión del gobierno del presidente Nicolás Maduro de llamar al diálogo a los empresarios, pero lo exhortó a que avance y que próximamente se reúna con él y otros dirigentes de los gremios empresariales para debatir sobre el modelo productivo y no limitarse “a buscar soluciones a problemas coyunturales”.
Fleming lo descartó y dijo que la orden de Maduro apunta a “fortalecer las relaciones con el sector productivo nacional para dar respuesta oportuna y expedita” al desabastecimiento, apuntalar la producción nacional y, en última instancia, avanzar hacia la meta gubernamental de “país exportador”. “No se dialoga para ir a un cogobierno“, subrayó, “el Gobierno gobierna y el sector productivo genera bienes y servicios” y por eso “estamos tendiendo puentes”.
Los empresarios insisten que entre los problemas del control de cambio figuran los reiterados y prolongados atrasos entre la aceptación de sus peticiones de divisas y el desembolso efectivo de ellas. Edmeé Betancourt, presidenta del Banco Central, expresó ayer que ya se está “bastante cerca de normalizar la liquidación de divisas” y estimó que las necesidades mensuales “se pueden cubrir con 3,000 o 3,500 millones de dólares”.
Cualquier “análisis razonable” arroja que la economía “puede funcionar” cada semestre con 35,000 millones, según Fedecámaras, 14,000 millones de dólares encima de los 21,000 millones que suman las cuentas del Banco Central.
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