A sus 76 años Robert Redford sigue dirigiendo películas y actuando en algunas tan complicadas como All is lost, presentada en Cannes fuera de competición. Y está convencido de que ha sobrevivido porque estaba “dentro del sistema de Hollywood, pero no vivía en él”.
“Si hubiera vivido dentro del sistema, no estaría aquí ahora”, señaló Redford, para quien instalarse en las montañas, lejos de las tentaciones de Hollywood e incluso de Nueva York, es lo que le ha permitido preservar su forma de ver el cine.
“Es importante mantener las distancias y mantener separada la vida personal de la profesional”, afirmó Redford en la presentación en Cannes de un filme en el que es el único actor, un hombre que realiza una travesía en solitario en un velero en el Océano Índico.
Un ejemplo de cine independiente, un sector que siempre ha estado en una situación complicada, “pero especialmente ahora”, afirmó Redford, quien consideró que en estos momentos se está produciendo un gran cambio en el cine que “no es precisamente a favor de los artistas”.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 B