Si el torneo “Pomares” de beisbol, ha sido concebido para entretener a los fanáticos, creo que se ha perdido una buena oportunidad de mejorar el espectáculo, al no permitirles refuerzos a los equipos que clasifiquen.
Ahora, si fuera una liga de desarrollo, entonces la cosa sería diferente, porque entonces era necesario garantizarle su espacio a los más jóvenes, a fin de que continúen su proceso de evolución como peloteros.
El problema, es que el “Pomares” es una mezcolanza. Hay jóvenes de 16 años y veteranos de 40 y pico. La mayoría de los veteranos juegan porque se ganan su lugar. La mayoría de los chavalos porque son exigidos.
Si en realidad se quisiera desarrollar a los jóvenes, se les debería hacer una liga a ellos y no “madurarlos con carburo”, en medio de viejos, algunos de los cuales no son el mejor ejemplo. Así el chavalo no compite. Está fijo.
Ahora, el “Pomares” tiene muchas bondades. Da oportunidad a jugadores de todo el país, estimula el sentido de identidad a cada departamento, dinamiza las economías locales y es una vitrina para quien sabe utilizarlo.
Pero como su objetivo inicial es entretener, aún hay chance para mejorar a cada uno de los ocho equipos que clasifiquen y eso podría despertar aún más entusiasmo en algunos municipios donde el interés ha bajado.
¿Qué les parece el Rivas con un par de bateadores? ¿Los Dantos con un par de pícheres? ¿El San Fernando con líder de staff? ¿La Costa con otro abridor confiable? En fin, el nivel subiría.
Además, no hay giras al exterior, así que se va a seguir jugando. Quizá habría sido bueno ofrecer algo mejor.
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