Por René Cárdenas**
Una de estas mañanitas abrí mi archivo de mensajes y, entre ellos encontré uno del fino amigo, tenista de pasión y dedicado deportista nica, Leonel Arana, quien reside en el área de Miami desde hace muchas lunas. El texto dice: «aprovecho para solicitarte que escribas algo sobre Cabrerita (Everth Cabrera). El otro día vi tres entradas de un partido de los Padres de San Diego y lo vi en la caja de bateo dos veces; me dio la impresión que no tiene ni la menor idea de lo que es strike y lo que es bola. Le tira a lo que no debe y se queda pasmado con las sabrosonas. Salú. LA».
No cabe la menor duda que si un aficionado a la pelota escribe algo así con respecto a la habilidad o mediocridad de un ligmayorista luego de ver un partido, tiene que ser alguien que observa, analiza y comenta el beisbol no solamente con pasión, pero con inteligencia.
Como narrador y escritor de Liga Mayor he visto eso muchas veces y no solamente en novatos, sino en bateadores estrellas que han hecho el mismo ridículo. La verdad es que hay lanzamientos irresistibles aunque no pasen sobre el plato. También hay momentos de ansiedad y el bateador se desordena y al parecer lo único que le importa es hacer contacto y por eso pierde la disciplina y luce como Cabrerita ante los ojos de Arana y de todo aquel que ve el partido con ojo analítico.
Los bateadores que son pacientes se alejan de esa embarazosa situación. En el argot beisbolista a este tipo de bateador se le llama selectivo. Esto quiere decir que solamente le tira a las buenas o a las 'sabrosonas'.
Uno de esos bateadores como fue el Dodger Manny Mota por ejemplo, encuentran lanzadores que saben de esa selectividad y los retan para sacarlos del método, y algunos lo consiguen y es cuando al mejor gorila se le cae el banano.
Hay muchos impulsos en los beisbolistas y esto hace que el deporte sea fascinante. Sería divino ver a un lanzador de mente fotográfica como fue Fernando Valenzuela, frente a un Mota o un Lenny Harris o un Forrest «Smoky» Burgess por ejemplo. Sería un sueño, una verdadera quimera.
Me inclino a creer que Cabrerita no se deja llevar todos los días por ese impulso, pero quizá padezca de otros defectos en su bateo, razón por la que registra .264 al momento de escribir esta nota. En toda su carrera tiene récord de .241. Los expertos en estadísticas vaticinan que terminará con promedio de .248 este año. En esta campaña recibe de salario $1,275.000.
Para no ser injusto al presentar solamente un aspecto acerca de este esforzado pelotero de Nicaragua, acudí al buen amigo y colega Eduardo Ortega, narrador de los Padres que ve jugar a Everth todos los días.
Eduardo me dice: «Uno de los casos más admirables que hemos experimentado en la historia de los Padres, es la evolución y crecimiento de 'El Mercurio de Nicaragua', Everth Cabrera. Un pelotero joven y talentoso de humilde cuna que llegó a las Grandes Ligas dando un paso monumental desde la clase A con la desventaja añadida que tuvo que cambiar de posición.
Lo que más emociona a quien lo ve jugar, es su defensiva y su habilidad al correr las bases; (de esta segunda faceta surgió su nombre de batalla con el que lo reconoce la afición que aprecia su talento todos los días en el Parque Petco de San Diego).
Su forma de jugar y sus rápidas manos, hacen que de inmediato uno se conecte con los recuerdos de los grandes torpederos que hemos visto en el beisbol moderno, sobre todo cuando gira como un trompo acrobático para ejecutar una doble matanza. Es simplemente una fantasía y ver este tipo de jugadas espectaculares es una de las maravillosas atracciones de las Ligas Mayores.
El campeón robador de bases de la liga nacional 2012, ahora entra en la etapa que le llega a todo pelotero, ser fructífero en su posición y dominarla con maestría. Lo que me dicen los instructores de los Padres, es que disfrutan darle instrucción y verlo jugar.
Recientemente lo felicité por convertirse en el máximo robador de bases de la organización de San Diego en el sistema de Inter-Ligas y por haber conectado el imparable número 60 mil en la historia de los Padres. Fue con dos outs en la novena entrada para ganar de visita a los Orioles de Baltimore. Fue una oportunidad que logró aprovechar para entrar en la historia por ser quien disparó ese imparable 60 mil.
Al conversar con Dave Roberts, instructor de primera base del equipo, dijo: 'Mas allá de las estadísticas y sus avances en el beisból, Everth se convierte poco a poco en un líder silencioso. Su entrega en el terreno de juego es consistente, siempre corre y juega fuerte y agresivamente, entrena con seriedad y disciplina. Ahora lo perciben en forma diferente dentro de la cueva y la casa club; ya se ganó el respeto de sus compañeros de equipo'».
«Yo veo en nuestro querido campo corto de los Padres a un Everth Cabrera Membreño, que no ha bajado la guardia. Desde el primer día que lo conocimos, vimos un joven entusiasta con muchos deseos de superarse que entiende sus retos y los enfrenta todos los días con trabajo y con el deseo de ser el mejor. Sabe de dónde viene y, orgulloso de su patria, mantiene esa humildad y valores que le dio su señora Madre al salir de casa para conquistar las Grandes Ligas». Eduardo Ortega.
Y para ampliar un poco más las generalidades acerca de Everth, a quien cariñosamente algunos le llamamos Cabrerita, el historiador nica de beisbol Tito Rondón nos obsequia con un corto historial: «Everth Cabrera demostró el valor que tiene la Regla 5 del reclutamiento para equipos con buen sistema de buscadores de talentos. Y en el 2008 jugó para Asheville de la Liga Atlántico Sur, sucursal clase A de los Rockies de Colorado y bateó .284 sin recibir muchas bases por bolas. Tampoco desplegó bateo de poder.
La desventaja de esta regla es que el jugador escogido debe pasar la temporada entera (salvo lesión) en el equipo de Grandes Ligas que lo escoge, pero casi nadie puede dar el salto desde A, ni siquiera desde A fuerte, a las Mayores. Pero Cabrerita robó 73 bases (nadie en todo el béisbol organizado tuvo más estafas), y demostró gran velocidad, potente brazo y disposición para aprender.
San Diego se arriesgó, lo tomó, y hasta le dio más o menos la titularidad en el campo corto. El joven respondió con .255 de promedio, 25 robos en 33 intentos y también tuvo muchas grandes jugadas mezcladas con muchos errores por impaciencia, y terminó de octavo en la votación para Novato del Año en el 2009.
En el 2010 su rendimiento bajó mucho y las lesiones que tuvo hicieron que jugara apenas 58 partidos en triple A y en la temporada del 2011 en las Grandes Ligas (supuestamente su campaña de aprendizaje definitivo) solamente tuvo ocho turnos al bate.
Así que en el 2012 empezó otra vez en triple A, pero después de batear .333 y robar 15 bases en 15 intentos fue ascendido definitivamente a los Padres San Diego. Fue líder en bases robadas de la Liga Nacional, y casi le quita el título de las Mayores al sensacional Mike Trout, de los Angelitos, que jugó mucho más. La pregunta quedará siempre así: Si Cabrerita hubiera jugado el mismo número de partidos que Trout, ¿hubiera robado más bases que Trout?
Hay que señalar que Cabrerita trabajó duramente y con gran disciplina tanto en los campos de entrenamiento de los Padres en Arizona y en la República Dominicana, como en sus cortas vacaciones en la tierra donde nació.
EN NICARAGUA
Everth Cabrera nació en Nandaime, departamento de Granada, y reside en Jinotepe, departamento de Carazo.
Pertenece a una nueva generación de peloteros nicaragüenses que comprende la necesidad de la disciplina y el trabajo fuerte, y que siguen el ejemplo del Dennis Martínez veterano (no del novato seducido por los vicios, sobre los que triunfó). Otros jugadores de este tipo son Erasmo Ramírez con los Marineros de Seattle y, Wilton López, que después que fue obtenido por Houston del grupo de peloteros transferibles de los Padres, pasó a los Rockies en una especie de canje indirecto de nicas por Cabrera.
El béisbol nicaragüense desafortunadamente se decidió por la pelota aficionada a partir de 1939 y otra vez cuando terminó la primera edición de la Liga Profesional en 1967, y así no ha producido tantos jugadores de Grandes Ligas como su talento merecería (“Chino” Meléndez, Stanley Cayasso, Jonathan Robinson y muchos otros).
Por lo tanto no sorprende tanto que Cabrera sea el mejor torpedero jamás producido por Nicaragua (supera a Rigo Mena y a Paco Soriano, entre otros). Lo que sí llama la atención es que sea el mejor bateador ambidextro de la historia nica, delante de Victorino Castro y por supuesto los amateur como Calixto Vargas y Oscar “Colorado” Alvarado.
Es el único nicaragüense en acaparar un título ofensivo en Grandes Ligas. Y ciertamente que esa habilidad no tan común de poder batear en ambos lados del plato le convierte en un jugador un tanto especial.
«Lo más importante es que parece ser un faro que iluminará el camino de la seriedad, la disciplina y el trabajo duro para abrir una senda amplia para que más pinoleros emprendan la ruta a las Mayores». Tito Rondón.
Si volvemos la mirada al comienzo de la campaña, Cabrera comenzó candente. La otra buena noticia fue que su promedio de ponches bajó un 6% mientras que su promedio de bases por bolas se mantiene casi igual al del año pasado. Todos los equipos que carecen de estabilidad en el campo corto o la segunda base, darían lo indecible por obtener al nica.
En 42 juegos este año, Cabrerita tiene 164 turnos al bate, 22 carreras anotadas, 41 imparables, entre ellos 4 dobles, 3 triples y 2 cuadrangulares. Cuenta con 12 carreras empujadas y 20 bases por bolas recibidas. Sufre 38 ponches. Registra 14 robos y su promedio de bateo es de .250. Su bateo de poder es de .345. Su embasamiento es de .339.
La habilidad de negociar bases por bolas es un elemento importante para Everth porque esto le permite salir al robo un instante después con la posibilidad de anotar carreras.
Los expertos se preocupan que Cabrerita pueda mantener su promedio de bases robadas del año pasado. Lo han atrapado tres veces en la intermedia durante sus 17 intentos, pero eso no es suficiente para que su piloto le apague la luz verde. Es importante que mantenga un promedio sólido de embasamiento para tener todas esas oportunidades porque allí es donde estriba su valor intrínseco.
** René Cárdenas, además de cubrir a los Astros para el diario La Prensa de Nicaragua, escribe para Crónicas de los Astros, astrosdehouston.com y Astros Magazine. Fue narrador de los Dodgers, Astros y Rangers de Texas. Con los Astros en 2008, también narró en TV. Edita su propia página no comercial de beisbol www.laestufacaliente.com y es miembro activo de la BBWAA. En tres ocasiones figuró en la lista de candidatos al Salón de la Fama de Beisbol en Cooperstown. La primera vez fue en la década del 90. Búsquelo en Twitter @RCardenas3.