El big leaguer nicaragüense Everth Cabrera coronó una semana de fantasía en las Grandes Ligas, al robar siete bases, incluyendo tres ayer, además de decidir dos juegos, batear para .357 y defender con jugadas acrobáticas el campo corto.
Cabrera conectó dos hits en seis turnos al bate ayer, en el triunfo de los Padres de San Diego 13-4 contra los Nacionales de Washington. El nandaimeño anotó dos carreras y empujó dos, junto a un ponche.
Sus tres robos de ayer elevaron su total a 18 en la temporada, para situarse como el máximo estafador de las Mayores y nadie lo supera desde el 2012 con 62 “asaltos”.
El nica abrió el juego de ayer con un sencillo ante Dan Haren y luego robó la segunda base.
En el sexto se embasó en una jugada de escogencia frente al relevista Henry Rodríguez y en lanzamientos consecutivos estafó la segunda y la tercera base.
Cabrera lleva cinco partidos consecutivos con robos, lo que constituye una marca personal.
En la semana decidió dos partidos. El martes dio un hit en el noveno episodio contra el rematador de Baltimore, Jim Johnson, para darle la victoria a San Diego 3-2, y el sábado descifró a Jordan Zimmerman, de Washington, para empujar a Alexis Amarista en la octava entrada y romper el empate a una carrera.
Cabrera dio 10 imparables en 28 turnos durante seis partidos la semana anterior, con cuatro anotadas y cinco remolques, más los siete robos. Con esas cifras podría pelear la nominación de Jugador de la Semana de la Liga Nacional.
Pero más que ese reconocimiento, está la sensación que el nandaimeño está camino a la mejor temporada de su carrera, con posibilidades de ganar su segunda corona en fila de robos de bases y ser considerado para el Juego de Estrellas y el Guante de Oro.
Cabrera está bateando para .257, por 44 hits en 171 turnos, en 43 juegos, con cuatro dobles, dos triples, dos jonrones, 24 anotadas, 15 remolques, 20 bases, 39 ponches y 18 robos.
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