Hace tres meses el Instituto Juan XXIII, el centro educativo más grande de San Marcos, sufre por el desabastecimiento de agua. Aunque en reiteradas ocasiones los padres de familia han solicitado el apoyo a Enacal, no ha habido respuesta y el problema persiste.
El agua llega al centro por una hora, cuando la mayoría de los maestros y estudiantes están ausentes, es por esa razón que el guarda de seguridad se encarga de llenar los barriles para limpiar los baños.
El estudiante Carlos Tapia señaló que la falta de agua ha sido un problema. “A veces uno anda con sed, vamos a pedir agua a la dirección, pero cuando no hay nos toca aguantar hasta que lleguemos a la casa” .
Padres involucrados
Para resolver este problema los padres de familia se han reunido para solicitar el apoyo a la Alcaldía de San Marcos. Una de las posibles soluciones que plantean es cambiar el acceso al tubo madre, pues este queda de manera inclinada, lo que ha afectado el suministro.
“Nosotros pensamos que si el agua viniera de otra parte podríamos solucionar este problema, porque es una necesidad, se tiene que lavar el lampazo para limpiar las aulas, los baños necesitan agua y mientras no tengamos el recurso no vamos a poder vivir bonito”, expresó Aura Lila Espinoza, madre de familia.
Este no es el único centro educativo de la ciudad que tiene problemas con el suministro de agua potable.
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