César Úbeda Bravo
El constitucionalista Oscar Castillo manifestó a LA PRENSA que de acuerdo con las últimas acciones de la Policía Nacional pareciera que existen dos bandos en dicha institución.
“Reconociendo los méritos y el prestigio que ha tenido nuestra institución policial, es que quisiera negarme personalmente a creer que tengamos dos cuerpos policiales dentro de una misma institución. Sin embargo, con todos los hechos observados, es que surge la duda si efectivamente hay dos bandos o mandos en la Policía Nacional”, dijo Castillo.
Esta semana la dirigencia del Partido Liberal Independiente (PLI) envió una carta a la comisionada de facto Aminta Granera solicitando una reunión para plantearle las persecuciones que sufren los liberales en varios municipios del país de parte de efectivos policiales.
También, el pasado fin de semana la Policía Nacional realizó varios allanamientos en Estelí y detuvo a cerca de veinte personas, entre ellas al presidente de la Cámara de Comercio de Estelí, Roberto Moncada, a quien Granera llamó para disculparse.
“Frente a los hechos y la realidad objetiva, no basta solo una disculpa sino que debe abrirse una investigación real y efectiva, que permita deducir de forma segura de quién dio la orden y quién la ejecutó, para que se deslinden las responsabilidades y se apliquen las sanciones administrativas e incluso penales que correspondan”, consideró el experto constitucionalista.
LIDERAZGO DEBE REFLEXIONAR
De acuerdo con Castillo, la Policía le debe obediencia a la Constitución y por la seguridad jurídica de los nicaragüenses es que el liderazgo de la Policía Nacional debe reflexionar a fin de dar un golpe de timón a su imagen y proceder.
“Debe dejar claro ante la sociedad que tiene un mando impuesto por la ley, que su proceder no está a merced de un partido, ni de personas, ni de grupos económicos, sino que apegada a derecho y a la institucionalidad.
APOLÍTICA Y APARTIDISTA
Sobre las denuncias del PLI que la Policía está persiguiendo a sus militantes en varios municipios del país, Castillo mencionó que “despierta mucha preocupación en todos los niveles, no solo en el PLI, sino en toda la sociedad, cuando hechos como los que denuncia este partido, pero también como los hechos que hemos visto y ha sido testigo toda la sociedad, de los abusos de autoridad, de operativos ilegales o disculpas por procederes arbitrarios, que surge la duda y preocupación legítima de todos de cómo está realmente actuando la Policía si a merced de la ley y la institucionalidad o bien a directrices ajenas, de corte partidario, económico o de personas e intereses ilegítimos”.
Recordó que la Policía por disposición constitucional y por lo que manda su propia ley orgánica, es apolítica y apartidista y no debe bajo ninguna circunstancia prestarse a esa manipulación partidaria, de la que se observa y deduce que está siendo víctima en los últimos años.
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