La colombiana Andrea Echeverri alza la voz en contra del machismo en Ruiseñora, el nuevo álbum de la vocalista de Aterciopelados, donde invita a las mujeres a conectarse con su feminidad y alcanzar la emancipación a través del respeto, el autoconocimiento y el amor.
Echeverri reflexiona sobre la perpetuidad de la cultura patriarcal y el papel de la mujer en el siglo XXI en su tercera entrega discográfica en solitario, para la que asumió el control absoluto de la composición, producción e instrumentación de las 13 canciones que lo conforman.
“Vivimos en un mundo machista donde incluso usar el masculino cuando hay chicos y chicas es raro. Para nosotros es algo muy normal no mencionar tu apellido materno, aunque fue la mamá la que nos llevó nueve meses en la barriga y nos amamantó. Hay muchas cosas que subestiman a la mujer y están metidas en la cultura y pienso que sería bueno repensarlas” , dijo Echeverri a The Associated Press en una entrevista telefónica.
La cantautora de 47 años se refirió a Ruiseñora como un disco de “empoderamiento femenino” en el que pudo experimentar por completo su liberación como mujer y como música.
“Yo llevaba veinte años trabajando con mi compañero Héctor (Buitrago) en Aterciopelados, y de alguna manera cada uno había asumido un rol: yo componía y cantaba, y él producía, así que desde hace un par de años sentí la necesidad de tomar las decisiones del sonido que conduciría el disco, para acompañar las canciones que yo misma escribía” , explicó la también activista y ecologista.
La experiencia de decidir ella sola el rumbo que llevaría su nuevo álbum, cuyo sonido define como “rocka de altiplano” en alusión al término femenino de rock y de las zonas andinas de Colombia, coincidió con la inspiración que le produjo el libro Conversaciones con violetas: la historia de una revolución inacabada de la escritora francesa Florence Thomas.
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