Noel Amílcar Gallegos
En medio de morteros, refrescos, pancartas, gritos, llantos, pequeños comerciantes y familiares de Juan Manuel Torres Mendoza, de 17, reclamaban furiosamente al empresario de transporte y concejal sandinista de Masaya, Abelardo Cuadra, porque uno de sus choferes no se hizo cargo de la muerte del muchacho.
El hecho ocurrió el pasado domingo cuando, según los comerciantes, Torres fue empujado por uno de los ayudantes de la unidad expresa Masaya-Managua placa MY 350, en marcha, conducida por Manuel Antonio Cuadra Márquez, de 38 años.
El muchacho vendía refresco en el interior del bus y, al caer al piso, le pasó sobre la cabeza la llanta delantera derecha del pesado automotor.
Desde ayer por la tarde, los enardecidos familiares y comerciantes no dejaban salir los buses que cubren dicha ruta desde el mercado municipal, hasta que fueran escuchadas sus demandas.
“Pedimos justicia porque no mataron a un perro y no sabemos por qué la Policía lo dejó ir (al conductor). A los familiares no nos informaron nada. Dicen que fue mi primo quien se tiró y eso es mentira porque hay testigos de que el ayudante lo tomó de la camisa y lo aventó. Le pedimos a la Policía que haga el croquis del accidente, porque nunca lo hicieron”, dijo Liseth Orozco, prima de la víctima.
Abelardo Cuadra dijo saber que el muchacho se lanzó del bus y que el chofer ya no lo pudo esquivar. Él, como dueño de la unidad, siempre ha presentado la cara ante la familia. Además, tiene recibos de la ayuda que entregó para el traslado del cadáver hacia su tierra natal.
El empresario escapó de ser linchado por familiares y comerciantes, luego de tratar de mediar ante la protesta.
Todavía por la tarde, la casa de Abelardo recibía pedradas de parte de un grupo de jóvenes, quienes se identificaron como pequeños comerciantes.
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