Sí, Guttmann como DT fue un hombre que tuvo permanentemente las maletas hechas entre 1933 (que empezó dirigiendo al Hakoah Vienna) y 1974 (que terminó en el Oporto FC). Trabajó en clubs de Portugal, Grecia, Hungría, Suiza, Italia, Argentina, Uruguay, Brasil, entre otros.
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Llega la final de Amsterdam. Uno de los momentos cumbres del futbol europeo de esta temporada 2012-13 ya está aquí. Se va a conocer qué club es el nuevo campeón de la UEFA Europa League, entre el Benfica y el Chelsea FC.
En las horas previas al partido hay mucha preocupación en las filas del equipo portugués por un hecho pasado, una maldición que cayó sobre el Benfica en el año 1962.
Esa maldición aún vigente la profirió Béla Guttmann, un DT que había trabajado con mucho éxito en las filas del Benfica y por eso le reclamó a los directivos un mejor contrato. La negativa llevó al preparador, el mismo día que se despidió del club en agosto 1962, a lanzar una sentencia que parecía una frase anecdótica más y que, con el paso de los años, ha tenido un efecto perturbador para los benfiquistas.
“Sin mí, el Benfica no volverá a ganar una Copa europea”, aseguró Guttmann, y desde entonces el Benfica ha disputado seis finales y las ha perdido, cinco de Copa de Europa y una de Copa de la UEFA.
— ¿Quién creen los aficionados del Benfica que puede romper esta maldición?
Su confianza está puesta sobre todo en “Tacuara” Cardozo, por ser el mejor rematador del equipo.
— ¿Cómo piensan los benfiquistas que está Cardozo?
Le ven en plena forma y concienciado en ser la pesadilla de Petr Cech, el arquero del Chelsea.
— ¿Está haciendo goles?
Sí. Cardozo suma un total de 31 goles a lo largo de la temporada 2012-13.
— ¿Hay odio en la afición del Benfica hacia Guttmann?
No. Es un DT muy importante en su historia: ganó dos Copas de Europa, las de los años 1961 y 1962.
— ¿Cuánto hace que el Benfica no juega una gran final?
La última fue en 1990 contra el Milan. La perdió 1-0 en Viena.
— ¿Qué hizo el Benfica antes de jugar esa final?
Como Guttmann está enterrado en Viena, por la mañana fueron a su tumba a homenajearle con flores por si así se desactivaba su maldición.
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