Guatemala/ACAN-EFE
Los abogados del exdictador guatemalteco José Efraín Ríos Montt analizaban ayer la condena a 80 años de cárcel por genocidio y delitos contra la humanidad durante su dictadura (1982-1983) emitida por un tribunal, para iniciar una nueva batalla legal y revertir la histórica sentencia.
Está previsto que el 17 de mayo el Tribunal Primero A de Mayor Riesgo efectúe la lectura íntegra de la sentencia de condena contra Ríos Montt y la absolución de su antiguo director de Inteligencia, el general retirado José Rodríguez. A partir de esa fecha, los abogados del exdictador tendrán diez días para apelar la sentencia, y el Ministerio Público (MP) tendrá el mismo plazo para presentar alguna apelación por la absolución de Rodríguez.
El general retirado de 87 años pasó su primera noche en el Cuartel Matamoros, en la capital, adonde fue remitido luego de ser declarado culpable. El portavoz del Sistema Penitenciario, Rudy Esquivel, explicó ayer a los periodistas que la situación en las instalaciones del cuartel militar, en las que funciona una cárcel provisional para reos considerables vulnerables, es normal.
El exjefe de Estado de facto solo ha sido visitado por sus abogados y no ha pedido que se le permita recibir comida especial o medicinas, según el funcionario.
Francisco García, el jurista que defendió a Ríos Montt en la recta final del juicio que inició el 19 de marzo, dijo a los periodistas que antes de apelar van a estudiar el fallo leído el viernes por la presidenta del Tribunal, Jazmín Barrios, porque adolece de “muchas ilegalidades”.
En opinión del abogado, los miembros del Tribunal tenían interés en buscar protagonismo al dictar la primera sentencia por genocidio en Guatemala.
Y es que a lo largo de los testimonios y debates celebrados en la sala de vistas de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Barrios fue “implacable” con sus decisiones y ni las amenazas de García de enjuiciarla y enviarla a prisión por cometer “ilegalidades” la hicieron variar en sus resoluciones.
Reacciones
La Fiscalía General de Venezuela expresó en un comunicado que el juicio contra Efraín Ríos Montt dejó fortalecido el sistema de justicia, la independencia judicial, el estado de derecho y la democracia en Guatemala.
La premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, manifestó que en el juicio se demostró que el pueblo maya no mentía al denunciar el genocidio.
El presidente Otto Pérez Molina expresó ayer que ya no opinará sobre el tema de genocidio, delito que asegura no se cometió en la guerra civil en el país. “Yo ya opiné, yo ya en su momento dije lo que tuve que decir (…) yo no voy a opinar más sobre esto (genocidio)”, dijo el gobernante.
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