Managua/ACAN-EFE
El presidente inconstitucional, Daniel Ortega, cargó contra Israel por «no acatar» sus acuerdos con la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y por sus «ataques aéreos» contra El Líbano y Siria, y abogó por el reconocimiento de Palestina como miembro pleno de la ONU, informó hoy una fuente oficial.
Durante un encuentro celebrado anoche a puertas cerradas, en Managua, con el ministro de Exteriores de la ANP, Riad al Malki, y cuyas declaraciones reprodujo hoy el Ejecutivo sandinista, Ortega acusó a Israel de convertir a su Estado «en una base militar».
También de tener un Estado con «características fascistas» y de permitir «predominen los intereses de las potencias imperialistas» y «utilicen a Israel como un instrumento de expansión, dominación e inseguridad».
Asimismo, denunció que El Líbano solicitó al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas condenar las violaciones a su soberanía por parte de Israel, la cual apoyó.
«Todos hemos conocido de cómo el Estado de Israel, no el pueblo de Israel, el Estado de Israel ha estado utilizando la Fuerza Aérea en la zona», acusó Ortega, quien se sumó «a las preocupaciones y a la condena que está demandando el pueblo y Gobierno de El Líbano» contra los israelitas.
También criticó a Israel por «los ataques aéreos lanzados» contra Siria y advirtió que «suficiente sangre ha corrido ya en Siria como para venir ahora a escalar una ola de violencia».
«Y nuestra condena a este tipo de ataques y nuestro llamado a Israel a que cese esos ataques y que contribuya realmente a la paz», instó.
Según Ortega, «lo que está en el fondo de todas estas batallas» es el derecho que tiene el pueblo palestino de consolidar, construir y desarrollar su Estado.
Reprochó que Israel tenga un Gobierno que «permita que predominen los intereses de las potencias imperialistas, y que utilicen al Estado de Israel como un instrumento de expansión, dominación, e inseguridad», del cual, dijo, «tiene características fascistas».
«Es decir, han convertido al Estado de Israel en una base militar, para qué?, para asegurar su control, su dominio, sus políticas expansionistas, sus políticas desestabilizadoras en toda esa región», prosiguió.
Recordó que Nicaragua mantiene suspendida sus relaciones diplomáticas con Israel desde junio de 2010 tras condenar el asalto israelí contra una flotilla que llevaba ayuda humanitaria a Gaza.
«Nosotros queremos normalizar relaciones con Israel, pero para eso tienen que haber condiciones mínimas, básicas, de respeto al pueblo palestino», señaló Ortega, en alusión a «la consolidación de la paz en esa región», la desmantelación de los enclaves y «volver a las fronteras originales».
Ortega dijo que el pueblo palestino «ha sido sometido a las más brutales violaciones a los Derechos Humanos», por lo que expresó su solidaridad.
También reafirmó su respaldo para que Palestina sea reconocido como miembro pleno de las Naciones Unidas y destacó haya logrado su incorporación como Estado observador con el apoyo de 132 países en noviembre pasado.
No obstante, criticó a aquellos países, sin mencionar uno, «que prácticamente vetan ese derecho que tiene el Estado palestino» a ser miembro pleno.
El canciller palestino agradeció a Ortega por apoyar su adhesión como Estado observador ante la ONU, y como miembro de la Unesco, y «por todo el apoyo que ustedes nos han dado a través de los años».
La reunión entre Ortega y Malki estaba prevista para este miércoles, según anunció ayer la primera dama Rosario Murillo.
Malki también se reunirá con el canciller de Nicaragua, Samuel Santos, «con quien firmará un acuerdo sobre consultas entre los Ministerios de Exteriores de ambos países», de acuerdo a la agenda oficial.