AFP/ REZAYE ÁLVAREZ/ MARTHA VÁSQUEZ
El presidente inconstitucional de Nicaragua, Daniel Ortega, pedirá el apoyo de la Unesco para frenar la deforestación en Bosawas, una de las reservas de vida silvestre más grandes de Centroamérica, informó ayer Rosario Murillo, primera dama y coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía.
El Gobierno solicitará la cooperación de la Unesco “para atender los patrimonios materiales e inmateriales de Nicaragua, como las reservas de la biosfera de Bosawas”, entre otros, aseguró Murillo a medios oficialistas.
Murillo dijo que el tema será conversado en la reunión que Ortega tiene previsto sostener mañana con la directora general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), Irina Bokova, quien llegará hoy al país como parte de una gira regional.
“Es una visita importante en la que nosotros buscamos cómo afianzar el apoyo de la Unesco” en diversos temas, subrayó Murillo.
Bosawas —uno de los grandes pulmones de Centroamérica, declarado por la Unesco reserva de la biosfera en 1997— ha perdido en los últimos años cerca de 100,000 hectáreas de bosques a causa de la tala ilegal de madera, según el Gobierno y grupos ambientalistas.
La titular del ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), Juana Argeñal, aseguró ayer que el “Gobierno está tomando las medidas (necesarias) para evitar que se sigan introduciendo” a la reserva colonos y traficantes de madera.
“También se prohibió la continuación de actividades agrícolas, ganaderas y la caza”, dijo la ministra.
Por otra parte, el movimiento Misión Bosawas, en conjunto con otras organizaciones, realizarán hoy a las 8:00 a.m. un plantón frente a la Procuraduría General de la República (PGR) donde pretenden entregarle un manifiesto al procurador Hernán Estrada, en el que evidencian la situación actual de Bosawas y exigen la implementación del plan de saneamiento inmediato.
Según Ernesto López, de Misión Bosawas, esta convocatoria será una demostración del interés de la sociedad civil para defender al pueblo mayangna y a la reserva.
Por su parte, Martina Porta, de SOS Bosawas, resaltó que, desde hace siete años, la Comisión Nacional por Bosawas no funciona y era por medio de esta que se trataban temas como evitar el avance de la frontera agrícola y la conservación de los ecosistemas.
Porta también afirmó que el avance de la deforestación en la reserva ha sido “en dependencia de los intereses del Gobierno de turno” y es deber de la ciudadanía, científicos, universidades y los nicaragüenses en general “adueñarse del tema de la reserva” y exigir el cumplimiento de los compromisos y promesas que se han realizado para el rescate de Bosawas.
PIDEN TITULACIÓN
Lucilo Pérez López, originario de San Luis de la Esperanza, comunidad de Waspam, junto con cinco ciudadanos más, solicitó al Gobierno la titulación de propiedades, porque ya tienen más de 15 años de habitar tierras a unos 50 kilómetros de la reserva Bosawas y ahora los quieren despojar sin justificación.
“No estamos dentro de la reserva, por eso queremos que nos titulen y no nos confundan con ellos”, dijo Pérez.
Denis French, presidente de los excombatientes de Waspam y presidente de la Asociación de excombatientes Yatama, expresó que si las instituciones del Estado van al lugar, “se darán cuentan que han sido otras personas las que han provocado problemas dentro de la reserva, vendiendo propiedades”.
Aclararon que ellos no participaron en el tranque camino a Bosawas, que semanas pasadas levantó la Policía. “Pedimos al Gobierno que proteja y respete nuestros derechos, nosotros también somos ciudadanos, como los miskitos y mayagnas”, dijo Pérez.
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