Carla Torres Solórzano
Más de 72,000 trabajadores nicaragüenses ya están cotizando para la Caja del Seguro Social de Costa Rica, según registros de las autoridades migratorias del país vecino.
Sin embargo, algunos de ellos son trabajadores temporales que tarde o temprano regresan a Nicaragua y las cotizaciones que realizaron en Costa Rica no pueden sumarse a las 750 cotizaciones que se necesitan para obtener una pensión de vejez en el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
Manuel Israel Ruiz, experto en seguridad social, aseguró a LA PRENSA que las cotizaciones realizadas en ambos países podrían sumarse para completar la cuota necesaria para jubilarse, según el Convenio Multilateral Iberoamericano de Seguridad Social, que Nicaragua no ha ratificado.
Por su parte, Róger Murillo Sandoval, también experto en la materia, manifestó que la globalización de las cotizaciones se está trabajando porque existe un interés de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y otras instituciones.
“Nicaragua todavía no lo ha firmado, pero son cuestiones de Gobierno. Tiene que haber voluntad para que se retome. Esto se debería hacer por lo menos en Centroamérica”, dijo Murillo.
En cuanto a las semanas cotizadas, el experto explicó que son casi la misma cantidad. Además, el dinero cotizado se compartiría entre los países donde labore el ciudadano, de tal manera que no exista ningún inconveniente al momento de entregar la pensión de vejez.
En algunos países europeos este sistema funciona y ha sido la lucha de países con grandes corrientes migratorias. En la región, las desavenencias entre los gobiernos de Nicaragua y Costa Rica podrían dificultar las negociaciones.
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