Ramón Villarreal
Un grupo de obreros y sindicalistas rivenses continuó protestando ayer martes en la esquina principal de la Casa del Obrero de Rivas, por la venta que hizo de este inmueble la Central Sandinista de los Trabajadores.
Los reclamantes dicen que la casa es patrimonio de los trabajadores y piden al Gobierno central y municipal que intervenga y no deje que el inmueble les sea arrebatado para siempre. Presuntamente el inmueble fue vendido por la CST a las propietarias de una panadería rivense.
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