Ledia Gutiérrez
Psicóloga Clínica
El maravilloso tiempo que se escurre como agua entre las manos, el tiempo que Dios nos da para vivirlo, el tiempo que se va y no vuelve más, imposible de volver a estar en ese mismo espacio del tiempo, lo que ahorita estamos haciendo no lo volveremos a ver jamás.
Por eso hay que aprovecharlo y disfrutarlo, esos pequeños momentos de compartir, donde quiera que sea que nos encontremos y con quien sea, no dejar que se esfume como el aire, es estar presente.
Tomemos al tiempo consciente y no desaprovecharlo dejando para otro día lo que hoy debemos hacer, el tiempo vuela y es veloz, de pronto nos encontramos que envejecimos y no hicimos lo que teníamos que hacer, y solo lamentos quedan.
No sabemos qué puede pasar mañana y lo que nos tocó hacer ayer ya será difícil, esa visita que ibas a hacer, esas caricias que querías dar pero lo dejamos para otro día, y tal vez esa persona ya no está. El hoy es el verdadero tiempo.
Postergamos leer esos libros maravillosos que están a la espera y que encierran tanta belleza, la procrastinación o sea el dejar para otro momento nos va alcanzando porque ya no hay tiempo para leer, vino otra tarea y otra que vamos dejando de lado cosas necesarias por otras que quizás si nos organizamos podríamos hacerlas todas, dedicando momentos para nosotras mismas que tan importantes somos. Y no nos olvidemos de dejar un buen tiempo para estar a solas en la intimidad con nuestro amado Padre Celestial.
Agradezco sus comentarios y recuerden escribir a mi correo electrónico: [email protected]
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