Mabel Calero
El triángulo de oro se ubica “entre los municipios de San Marcos, Diriamba, Dolores y Jinotepe y donde hay la mayor infiltración de agua”, según lo indica el nuevo Atlas de Carazo.
LA PRENSA buscó la versión de la delegada del Ministerio de Transporte, la licenciada Sara Santos; sin embargo, su asistente dijo que no podía dar declaraciones al medio.
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Después de la construcción de dos zonas francas y varios proyectos de urbanización, el triángulo de oro conocido como el manto acuífero de Carazo nuevamente es amenazado, ahora por el Ministerio de Transporte (MTI), quien propone la construcción de una carretera atravesando fincas cafetaleras y reservas naturales.
El proyecto tiene como fin el descongestionamiento de la Carretera Panamericana, creando una vía alterna para el transporte pesado. La carretera iniciaría en el empalme de Las Esquinas, San Marcos abriendo paso de 50 metros de ancho por fincas, posteriormente pasaría por Hertylandia hasta llegar al municipio de El Rosario.
En este proyecto serían afectadas 60 personas dueñas de fincas, reservas y pequeños terrenos, quienes afirman que la mejor opción es que se amplíe el camino existente y de esta forma no se terminaría de destruir las pocas fincas cafetaleras que quedan en la zona.
“Me siento de corazón sandinista, pero me opongo a un proyecto de muerte, porque la destrucción de árboles es destrucción de vida, destrucción de tierra, de agua. De realizarse este proyecto, seríamos uno de los más afectados porque atravesaría todo el terreno donde tenemos sembrados gran cantidad de árboles frutales”, aseguró Edgard Morada, quien tiene su finca detrás de Hertylandia-Jinotepe.
DEFENDER UN PROYECTO DE VIDA
Por su parte Aldo Rappaccioli, presidente de Conacafe en Carazo, manifestó que no es capricho ni una actitud revanchista, sino que se trata de defender el proyecto de vida que han emprendido desde hace años, con la conservación del medioambiente.
“Es una preocupación bien grande porque los productores de café hemos venido trabajando por preservar el medioambiente después de la destrucción de los años ochenta, que con el Plan Conarca arrasaron con 14,500 manzanas de bosque cafetalero. Desde entonces, hemos trabajado por recuperar lo que perdimos y hoy nos amenazan con esa carretera”, dijo Rappaccioli.
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