ACAN-EFE/AFP
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y sus homólogos del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), sostuvieron anoche una cena trabajo de unas dos horas en el coqueto Teatro Nacional de San José, en Costa Rica, donde hablaron, entre otros temas, de narcotráfico, cooperación económica y las migraciones, asunto clave para el istmo ya que cinco millones de sus ciudadanos habitan en Estados Unidos.
Obama aseguró a sus homólogos que viajó al istmo para “escuchar las preocupaciones no solo individuales si no colectivas de una región de más 40 millones de personas que todos los días van a trabajar para dar a sus familias una mejor vida”.
NO PRETENDE MILITARIZAR LUCHA CONTRA NARCOTRÁFICO
Obama indicó, sobre el narcotráfico que, “obviamente existe una profunda preocupación”, y que no se trata de abordar el tema solo desde la perspectiva represiva, sino que también se requiere un elemento de “prevención” y “educación”, señaló durante la cena de trabajo con los presidentes de Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana, que en un año pasará de ser país observador a miembro pleno.
“Debemos pensar creativamente porque obviamente algunas de las cosas que estamos haciendo han funcionado, pero otras no”, aseguró Obama. Agregó que entre las valoraciones que se deben hacer en la región está el fortalecimiento de instituciones y de la capacidad de los sistemas judiciales.
“Bravo, muy bien”, expresó Obama en español, mientras el grupo formado por unos 100 niños en edad escolar y vestidos de uniforme cantaban dos populares canciones de Costa Rica, entre ellas “Soy Tico”. Obama, acompañado por la presidenta costarricense, Laura Chinchilla, preguntó “¿Cuál es tu nombre?” a varios de los niños, también en español.
Después de hacerse fotos con los chicos y de bromear con ellos, se despidió con un “chao”.
Tras la actividad con los niños, Obama y Chinchilla ofrecieron una rueda de prensa conjunta en la que el mandatario estadounidense afirmó, también en español, que Costa Rica es un país “sin ingredientes artificiales”, genuino.
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Previo a la cena trabajo, Obama había indicado que: “No tengo interés en militarizar la lucha al narcotráfico”. Centroamérica no solo es el puente por el que pasa el 90 por ciento de la droga desde Colombia a Estados Unidos, también es la región que ha sufrido decenas de miles de muertos por la guerra contra el narcotráfico. El crimen organizado ha disparado la tasa de homicidios en el istmo a casi 40 por cada 100,000 habitantes, cinco veces la media mundial y con picos —como en Honduras— que duplican aquella aterradora tasa.
Los países del SICA reclaman a Estados Unidos un compromiso que vaya más allá de operaciones conjuntas y que sea conforme a su responsabilidad de principal consumidor en el floreciente negocio de la droga.
PROMOVER COMERCIO
Obama afirmó que Centroamérica necesita pensar en invertir en infraestructura, electricidad y promover un mayor comercio que genere más empleos. “Si el hemisferio está trabajando junto, de manera efectiva, es beneficioso, si no, entonces perderemos competitividad con otras regiones”, expresó Obama. Agregó que “los flujos de inversión van a las áreas del mundo con instituciones más fuertes y transparente” y que en ese ámbito Estados Unidos y Centroamérica pueden buscar vías de colaboración conjunta.
Otro tema en el que Obama mostró su interés por trabajar en conjunto con Centroamérica es en el desarrollo de energías limpias, ámbito en el que destacó el liderazgo de Costa Rica en la región. El presidente dijo estar “muy interesado” en ayudar a los países del SICA “a reducir el costo de la energía y volver las economías más eficientes”. Obama también resaltó la necesidad de una mejor educación para que los jóvenes de la región puedan acceder a empleos de calidad.
INTERLOCUCIÓN FUNDAMENTAL
La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla aseguró que la “interlocución sin intermediarios con Estados Unidos es fundamental para el SICA”. “Es necesario tomar en cuenta que los desafíos que enfrentamos los centroamericanos van mucho más allá del narcotráfico. Incluyen múltiples facetas de delincuencia transnacional organizada, también, de inseguridad básica en comunidades y barrios”, apuntó.
Obama llegó a Costa Rica procedente de México. Fue recibido en el aeropuerto —conforme a la tradición en este país desmilitarizado— por un grupo de estudiantes, en la ocasión cuatro alumnos de secundaria patrocinados por el científico y astronauta costarricense Franklin Chang Diaz. Luego, se dirigió a la Casa Amarilla, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, para reunirse con Chinchilla durante una hora, en la cual abordaron temas de cooperación económica, energías renovables y educación.
¡EL SUEÑO AMERICANO!
El presidente de Honduras, Porfirio Lobo; de Guatemala, Otto Pérez Molina, y de El Salvador, Mauricio Funes habían anunciado su intención de poner además sobre la mesa la protección de los inmigrantes centroamericanos.
Obama reiteró su optimismo en conseguir la aprobación de la reforma migratoria este año. “Creo que este proyecto de ley de migración tiene la posibilidad de lograr un hito histórico”, dijo. El presidente ha señalado que la reforma “abrirá el camino a millones de indocumentados a ganar su ciudadanía” y evitará que “sean víctimas de abusos y explotación”.
El tema es clave para la región. Cinco millones de centroamericanos residen en Estados Unidos y cientos de miles de familias viven de las remesas, que en 2012 alcanzaron los 12,000 millones de dólares, equivalentes a 7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) regional.
El presidente estadounidense mantendrá hoy una reunión con líderes empresariales centroamericanos y está previsto que en la tarde regrese al país norteamericano. Más de un millar de policías, 180 agentes de inteligencia y 150 oficiales del tránsito, francotiradores apostados en techos y agentes estadounidenses, participaban ayer en el operativo de seguridad en San José por la llegada de Obama.
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