La cantante juvenil, Lindsay Lohan, ingresó a una clínica de rehabilitación y no estará acusada de violar su libertad condicional tras salir de otro centro de rehabilitación luego de estar en él unos cuantos minutos, informó un fiscal ayer.
El fiscal de Santa Mónica, Terry White, dijo que recibió una confirmación de que Lohan entró a la clínica y dijo que estaba conforme con el centro en el que se encontraba la actriz, pero se negó a revelar dónde estaba recibiendo tratamiento Lohan. Pero se presume que ingresó al Centro Betty Ford en Rancho Mirage, California.
TRES MESES
La estrella de Liz & Dick debe pasar noventa días en tratamiento confinado como parte de un acuerdo de culpabilidad por un delito menor tras haber tenido un incidente de tráfico en junio.
Lohan también recontrató a su vieja abogada, Shawn Holley, para que se haga cargo de sus asuntos legales.
White dijo que estuvo en contacto con Holley el jueves por la noche tras horas sin saber la ubicación exacta de la cantante.
La sentencia de Lohan señala que deberá pasar tres meses sin salir del centro y también deberá recibir 18 meses de sicoterapia para evitar volver a estar tras las rejas.
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