Gloria Picón Duarte
El artículo 69 de la Ley General de Puertos, que le otorga al presidente inconstitucional Daniel Ortega plenos poderes para otorgar por razones estratégicas la administración y concesión de puertos, fue aprobado ayer con los votos de la bancada sandinista.
La Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), que durante la votación en lo general de la Ley se había abstenido por considerar lesivo para el bienestar del país dicha discrecionalidad al presidente, introdujo una moción que pedía que dichas concesiones fueran aprobadas por la Asamblea Nacional. Sin embargo, esta fue rechazada por el oficialismo.
El diputado Carlos Langrand, de la BDN, señaló que la bancada sandinista prácticamente anuló a la Asamblea Nacional al darle el aval a Ortega para que pueda otorgar concesiones de puertos sin ningún llamado a licitación pública. “Esos son manejos que se pueden prestar a negocios oscuros de intereses de la empresa privada y la parte gobernante, donde ellos forman parte”, criticó Langrand.
El parlamentario explicó que ellos están claros que la construcción de un puerto de aguas profundas es necesaria para el beneficio del país, pero no se puede dejar a discreción del mandatario la autorización de la concesión y administración. “Pero el Frente Sandinista anuló a la Asamblea Nacional, convirtiendo a Nicaragua en una monarquía, no en un Estado de Derecho”, denunció.
Sin embargo, el diputado Edwin Castro se limitó a decir que esta no era una ley de consenso y se aseguró que cada uno de sus diputados votaran en contra de la moción de la BDN.
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