Amalia Morales
Un bote con destino a San Juan del Norte, que llevaba más de cien pasajeros, se quebró cuando transitaba por el río San Juan, sin embargo no dejó víctimas ni heridos ni daños materiales.
El bote pasaba por el raudal conocido como Machuca, el último de los “corrales de piedra”, que se localiza al finalizar el municipio de El Castillo.
La embarcación encalló en las piedras y se quebró. El bote se llenó de agua y hubo que trasladar a los pasajeros, muchos de ellos niños y ancianos, según relataron algunos pasajeros que iban en la panga.
“Entre los pasajeros habían viejitas con azúcar (diabetes)” que se asustaron y se pusieron mal de la presión, explicó uno de los pasajeros.
El bote salió sobrecargado de San Carlos. Con capacidad para unos setenta pasajeros, traía a más de cien personas con carga, refirieron los viajantes.
La sobrecarga es una de las características del transporte colectivo en la zona del río San Juan. Hace dos semanas, LA PRENSA estuvo en la zona y constató que los botes viajan con sobrepeso de pasajeros y carga.
Estos botes salen del atracadero de San Carlos sin la supervisión de inspectores del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) ni de la Empresa Nacional de Puertos.
Los pasajeros fueron trasladados en pequeñas pangas hasta El Castillo. La empresa de transporte pertenece a alguien de apellido Taisigüe, con quien LA PRENSA no pudo comunicarse.
Los pasajeros que viajaban en el bote pasaron la noche en El Castillo. Emprendieron el viaje hasta San Juan el miércoles, adonde llegaron ese día por la tarde, según detallaron algunos viajeros.
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