Mabel Calero
“La inseguridad es generalizada, los que pasa es que en muchos centros solo contamos con un guardia de seguridad, en otros centros no tenemos, pero exista o no exista la inseguridad siempre va a estar presente, porque eso activa la delincuencia”, sostiene.
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A Róger Canales le tocaba quedarse para hacer el aseo en el aula, por eso salió unos minutos más tarde que el resto de alumnos que estudian en el Instituto Cacique Diriangén de Diriamba. Estando a pocos metros de distancia del centro educativo, una pandilla lo intimidó con una navaja y lo despojó de su mochila, celular y un reloj. Los robos en las afueras de este centro educativo son muy frecuentes, pues a la par, hace tres años, se formó un asentamiento.
En Diriamba, el Instituto Cacique Diriangén, el Colegio Dr. René Schick y el Instituto La Salle son los tres centros educativos ubicados en círculo de la delincuencia, expendios de licor y de droga, lo que preocupa a las autoridades educativas.
“En el Estadio Diriangén se concentra un grupo de picaditos que en varias ocasiones le faltan al respeto a los estudiantes de La Salle. En el Colegio Dr. René Schick ubicado en el barrio 22 de Junio también hay presencia de grupos juveniles y el otro punto y el más delicado es el Instituto Cacique Diriangén, porque además que queda en una zona semiurbana hay constantes robos y cerca hay expendios de droga”, dijo un técnico del Mined quien pidió que fuera omitido su nombre.
En otros centros escolares la delincuencia únicamente llega a hacer daño y debido a la falta de guardia se meten las parejas en la noche, amanecen las paredes pintadas con palabra obscenas y todo eso afecta el sistema educativo.
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