Corea del Sur pidió este viernes el retorno de todos los surcoreanos que aún permanecen en el complejo industrial binacional de Kaesong, en territorio norcoreano, desde su cierre por Piongyang el 3 de abril, en respuesta al rechazo del régimen comunista de reanudar el diálogo sobre ese sitio.
«El Gobierno tomó la decisión inevitable de retirar a todas las personas que permanecen (en Kaseong) por su propia seguridad», declaró el ministro de la Unificación surcoreano, Ryoo Kihl-Jae, en una rueda de prensa.