El gobierno mexicano y los dos grandes partidos de oposición acordaron el miércoles seguir dialogando para salvar el Pacto por México, un histórico acuerdo para impulsar reformas, aunque el conservador Acción Nacional (PAN) mantiene en duda su continuidad por sus denuncias de uso indebido de programas sociales.
En una reunión celebrada el miércoles, los líderes del oficialista PRI (Partido Revolucionario Institucional) y de los opositores PAN y PRD (Partido de la Revolución Democrática) se comprometieron «a reanudar el diálogo al interior del Pacto para seguir avanzando en la agenda de reformas», dijo en un comunicado la oficina de prensa del secretario (ministro) de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, artífice del encuentro.
El Pacto por México entró en crisis el martes cuando el presidente Enrique Peña Nieto, del PRI, decidió suspender todos los actos públicos conjuntos de los tres partidos después de que el PAN anunciara que dejaba de asistir a ellos.
El PAN, del anterior presidente Felipe Calderón (2006-2012), ha denunciado un supuesto plan del gobierno para lograr que los beneficiarios de fondos de planes sociales voten por el PRI en las elecciones de julio en el estado de Veracruz (este), un caso por el que ha exigido la renuncia de la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, coordinadora de esos programas.
Peña Nieto respondió a las denuncias respaldando con firmeza a Robles, lo que indignó al PAN y también al izquierdista PRD.

El asunto estuvo sobre la mesa en la reunión de este miércoles y los presidentes del PRI (César Camacho), PAN (Gustavo Madero) y PRD (Jesús Zambrano) «acordaron trabajar en una agenda que, en conjunto con la sociedad civil, transparente los padrones y el uso de los programas sociales» para evitar que se utilicen con fines electorales, según el comunicado de Gobernación.
Posteriormente, Gustavo Madero aclaró que el PAN sigue percibiendo «falta de atención a nuestros reclamos», por lo que seguirá sin acudir a actos públicos del Pacto por México hasta que la Comisión Política del partido reevalúe el próximo lunes su relación con el gobierno de Peña Nieto.
De su lado, Jesús Zambrano dijo que mantiene la «convicción de que el Pacto continúe», según un comunicado difundido en el sitio electrónico del PRD.
El Pacto por México, firmado por los tres partidos un día después de la toma de posesión de Peña Nieto en diciembre, está compuesto de casi un centenar de compromisos para impulsar reformas estructurales en varias materias.
Hasta el momento han sido presentadas ya dos iniciativas de gran calado: la educativa, ya aprobada, y la de Telecomunicaciones, que se espera que reciba el último visto bueno del Congreso antes de final de mes.
En la agenda del Pacto por México seguían una reforma financiera, que iba a ser presentada el martes pero quedó aplazada, y otras en materia energética y fiscal.