BOSTON /AP
Dzhokhar y Tamerlan Tsarnaev —los hermanos sospechosos de ser autores de los atentados con explosivos en el Maratón de Boston hace nueve días— aparentemente se vieron motivados por su fe religiosa, pero no parecen estar relacionados con grupos terroristas musulmanes, informaron ayer dos funcionarios federales después de interrogar al que sigue vivo, Dzhokhar.
El sospechoso, de 19 años, fue acusado por “uso de armas de destrucción masiva contra personas y propiedades”, que puede implicar pena de muerte. Fiscales federales lo acusan de planear, junto con Tamerlan (fallecido en un tiroteo), y colocar dos ollas con explosivos que, al estallar, mataron a tres personas e hirieron a 180.
El Gobierno indicó que procesará a Tsarnaev en el sistema de cortes federales. Algunos políticos sugieren que sea juzgado como enemigo combatiente ante un tribunal militar, donde a los acusados se les niegan algunas de las protecciones constitucionales. Pero Tsarnaev está naturalizado estadounidense y, bajo la ley, un ciudadano no puede ser enjuiciado por tribunales militares.
Los hermanos, originarios de Chechenia, vivían en EE. UU. hace una década y practicaban el islam. Dzhokhar está grave, pero estable en el hospital Beth Israel. Está herido de bala en la garganta y se comunica por escrito con los investigadores.
Cámaras de seguridad grabaron a Dzhokhar usando un teléfono celular tras colocar una bolsa en el suelo en el sitio de una explosión, informó ayer el FBI en una declaración jurada. Tras la primera explosión, Dzhokhar parecía calmado y se alejó caminando rápidamente, indicaron los oficiales. Más o menos 10 segundos después, ocurrió la segunda explosión donde él había dejado la mochila.
El documento dice que uno de los sospechosos le dijo a una persona cuyo auto habían tomado a la fuerza: “¿Te enteraste de las explosiones en Boston? Yo lo hice”.
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