¿Fría o caliente?

De las terapias naturales usadas por la medicina tradicional, la hidroterapia forma parte de los tratamientos integrales para sanar diferentes enfermedades.

De las terapias naturales usadas por la medicina tradicional, la hidroterapia forma parte de los tratamientos integrales para sanar diferentes enfermedades.

El principal método de trabajo de esta terapia se basa en la reacción del cuerpo ante la presión del agua y sus efectos térmicos, explicó el fisioterapeuta Alexander Fajardo.

El doctor agrega que en nuestro país se acude a este tratamiento para corregir problemas de la circulación en personas mayores, pero que se aplica en niños como forma de estimulación.

“Lo que el cuerpo va sintiendo ante la terapia fluye a través de los nervios, lo que provoca una estimulación del sistema innumológico, aliviando el estrés y disminuyendo la sensación de dolor, en caso que la persona padezca de artritis, migraña recurrente, artrosis o dolores cervicales, agregó el médico naturista Juan Carlos Guerra, quien explicó que “hay varios tipos de hidroterapia que se usan según la necesidad”.

Ambos médicos explicaron que con hidroterapia se pueden tratar los dolores de cabeza, estrés, tensión muscular e incluso acné.

AGUA FRÍA

El doctor Domingo Pérez León en una entrevista publicada en el diario ABC.es establece que en general los cambios térmicos son especialmente indicados para estimular el sistema inmunológico. Por lo tanto el agua fría, al igual que el calor o el hambre, contribuye de forma efectiva a “poner en alerta este sistema”, por lo que a la pregunta de si recomendaría las duchas con agua fría su respuesta es rotunda. “Sí. Yo me ducho con agua fría”, nos dice.

Además del sistema inmunitario, las duchas o baños con agua fría también son recomendables para personas con problemas de circulación, como los que se pueden producir en las piernas.

Nos explica el doctor Pérez León que “en problemas de dolor de piernas, como los que pueden ser derivados de las várices o mala circulación, las personas pueden notar escozores, sobre todo por las noches, que se pueden aliviar de forma efectiva refrescándolas con agua fría”.

En general, las duchas de agua fría son estimulantes, mientras que las de agua caliente son relajantes, por lo que una buena elección sería la de ducharse con agua fría cuando queramos estar despiertos o iniciar algún tipo de actividad, y ducharse con agua caliente antes de acostarse o como método de relajación.

En nuestro país la hidroterapia se ofrece en clínicas y centros de spa, donde también ofrecen variedad de terapias como fitoterapia y aromaterapia.

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