El hallazgo de nuevos cadáveres en los escombros ayer elevó a 186 la cifra de muertos por el seísmo de 7 grados que el sábado golpeó la provincia de Sichuan. Los heridos son 11,393 y al menos 21 personas están desaparecidas, informó la agencia Xinhua. La mayoría de los fallecidos están en la comarca de Lushan, donde se situó el epicentro. Según las autoridades, el terremoto dañó un centenar de bienes de patrimonio cultural. La zona afectada está en la falla donde, en 2008, un terremoto de 8 grados dejó 90,000 muertos. El Ejército de Liberación Popular y miles de efectivos sanitarios, bomberos y policías atienden a las víctimas.
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