Decenas de miles de personas manifestaron contra el Gobierno, el jueves en la noche en Buenos Aires y otras ciudades —tras una convocatoria en las redes sociales— en rechazo a una reforma que, según ellos, pretende limitar la independencia judicial y por presuntos actos de corrupción, a seis meses de cruciales elecciones legislativas.
“Ahora, quienes planteamos una alternativa tenemos que unirnos porque el día después el mensaje es clarísimo: aquí hay dos países”, dijo el diputado peronista disidente, Francisco de Narváez.
La socióloga Graciela Römer indicó que el descontento “está vinculado con la inseguridad y la violencia, con el deterioro del salario a raíz de la inflación, con el creciente temor a la pérdida del trabajo por el estancamiento de la economía”, sumado a denuncias de ‘mala praxis’ y corrupción”.
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