Maduro jura en memoria de Chávez
CARACAS/EFE/AFP
El joven, quien quedó detenido, sería aficionado —junto a uno de sus primos— a colarse en eventos políticos y musicales, según la prensa local. El diario Panorama, por ejemplo, asegura en su web que los primos lograron irrumpir en actos del fallecido presidente Hugo Chávez, y también lo han hecho en actos de Henrique Capriles, en conciertos de los cantantes Servando y Florentino o en galas de Miss Venezuela.
Maduro bromeó, refiriéndose al cruce de acusaciones entre el oficialismo y la oposición: “Ahora dicen que es parte de un montaje, de un ‘reality show’ que nosotros montamos para atraer la atención de los que no estaban viendo el acto”.
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Flores, abogada, de 60 años, no le gustan “los copetes” ni los actos vanidosos, fue defensora de Hugo Chávez tras su fracasada intentona golpista de 1992; luego fue diputada, de 2006 a 2011 presidenta del Parlamento y en 2012 fue designada procuradora general, cargo del que se separó por la campaña de Maduro.
Su verbo vehemente, su defensa a ultranza del chavismo y su incondicionalidad a Chávez distinguen a Flores que muchos creen ejercerá fuerte influencia en Maduro.
Venezuela dejó de tener primera dama en 2004 luego de que Chávez se separara de su segunda esposa, la periodista Marisabel Rodríguez, y su figura quedara informalmente en manos de sus hijas Rosa Virginia y María Gabriela.
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Nicolás Maduro asumió ayer como el décimo presidente del periodo democrático en Venezuela, iniciado en 1958 —tras la salida del poder del dictador Marcos Pérez Jiménez— con un discurso en el que llamó al diálogo a la oposición y prometió preservar el legado de Hugo Chávez, fallecido el 5 de marzo por cáncer.
“Lo juro por el pueblo de Venezuela, por la memoria eterna del comandante supremo que cumpliré y haré cumplir esta Constitución”, expresó Maduro, ante el presidente del Parlamento, Diosdado Cabello.
Junto a un enorme retrato de Chávez, Maduro recibió la banda presidencial de manos de María Gabriela, una de las hijas de Chávez. “Llamo a quienes sean políticos de la oposición (…) los llamo a conversar en los distintos escenarios que se pueda conversar”, dijo en su discurso aludiendo a Henrique Capriles.
Mientras Maduro juraba, miles de venezolanos secundaban la llamada a un “salserolazo” pedido por Capriles para repudiar el acto de investidura con música salsa en lugar de los cacerolazos que pelean cada noche con los cohetazos de los chavistas por ensordecer a los venezolanos.
Una veintena de gobernantes, entre ellos Dilma Rousseff (Brasil), Cristina Kirchner (Argentina), Raúl Castro (Cuba) y Mahmud Ahmadineyad (Irán), acudieron al acto. Maduro tomó posesión tras recibir en Lima el apoyo de la cumbre de Unasur. Toda Latinoamérica, menos Paraguay, avaló su victoria. Washington no lo hizo, pero dejó una puerta abierta.
BAJA LA TENSIÓN
La investidura se realizó en un clima más relajado luego de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) aceptara ampliar la auditoría, del 54 por ciento de las urnas realizada el día de la elección, al 46 por ciento restante, pero en base a una muestra, lo que dejó por ahora satisfecha a la oposición. Aunque no implica el recuento total “voto a voto” como reclamaba Capriles, gobernador del estado de Miranda, quien aplaudió la decisión.
Capriles nunca habló de fraude, sino de irregularidades en unos 3,200 casos. De hallarse anomalías de peso en la auditoría, que tardará 30 días, puede optar por impugnar la elección. “Ha pasado la tensión, en un primer round que gana la oposición porque ha logrado presionar al gobierno a una auditoría que no tenía prevista, aunque al mismo tiempo el gobierno ha ganado legitimidad”, declaró el analista Luis Vicente León.
Un día después de los comicios, cuyos resultados dejaron una ventaja de 1.8 por ciento a Maduro sobre Capriles, los ánimos se desbordaron en protestas de opositores y choques con chavistas, que dejaron ocho muertos, 60 heridos y más de un centenar de detenidos.
“Yo soy el primer presidente chavista, soy el primer presidente obrero”, dijo Maduro en su discurso, en el que delineó lo que será “gobierno de calle”: mano dura contra el crimen, eficiencia, y mejorar los programas sociales que creó su mentor, costeados con los ingresos del petróleo.
Maduro tiene como tarea urgente enderezar la economía, dependiente de la renta petrolera y las importaciones, afectada por la inflación, la escasez y la falta de divisas; y combatir la inseguridad en el país con récord de homicidios —54 por cada 100,000 habitantes—.
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