Washington/EFE
El senador republicano Charles Grassley pidió ayer una reflexión más pausada sobre la reforma migratoria en Estados Unidos debido a las incógnitas que suscitan, en su opinión, el atentado terrorista y los acontecimientos de Boston de estos días.
Al comienzo de la primera audiencia del Comité Judicial del Senado dedicada a debatir el proyecto bipartidista de reforma migratoria, recién presentado, Grassley acusó a los demócratas de apresurarse y reclamó una discusión cuidadosa sobre el plan, “dados los sucesos de esta semana”.
Los senadores demócratas Charles Schumer, Robert Menendez, Dick Durbin y Michael Bennet, y los republicanos John McCain, Lindsey Graham, Marco Rubio y Jeff Flake, defendieron el jueves que se trata de una ley que fortalece la seguridad en la frontera al tiempo que ofrece una vía para que los indocumentados se incorporen a la sociedad.
Se espera que el proyecto sea sometido a votación en junio.
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“Cuando desconocemos todavía el estatuto migratorio de los que han aterrorizado Massachusetts, y lo estamos examinando, ayudaría que se arrojara luz sobre las debilidades de nuestro sistema”, recomendó Grassley, según el relato de la sesión ofrecido por el diario The Washington Post.
“¿Cómo pueden unos individuos eludir a las autoridades y planear semejantes ataques en nuestro suelo? ¿Cómo podemos reforzar nuestros controles de seguridad sobre la gente que quiere entrar en los Estados Unidos?”, se preguntó.
Y añadió: “¿Cómo nos aseguramos de que quienes desean hacernos daño no resulten elegibles para beneficiarse de las leyes migratorias, incluido este nuevo proyecto de ley que tenemos delante de nosotros?”.
Los dos sospechosos del atentado cometido el lunes durante la maratón de Boston, que provocó la muerte de tres personas, son jóvenes de origen chechén, Dzhokhar Tsarnaev, de 19 años, y su hermano Tamerlan, de 26. No hay constancia, sin embargo, de que ninguno de ellos entrara en el país ilegalmente. Según los medios, ambos llevaban años viviendo legalmente en EE. UU. y Dzhokhar había obtenido la ciudadanía.
Frente a los argumentos de Grassley, los partidarios del proyecto de ley defienden que la propuesta de reforma mejorará la seguridad, porque obligará a registrar la identidad y los antecedentes de los que ahora son indocumentados. “En general, somos un país más seguro cuando las fuerzas de seguridad conocen quién vive aquí”, argumentó el senador demócrata Chuck Schumer.
Dos de los senadores republicanos partidarios del plan de reforma, el excandidato presidencial John McCain y Lindsey Graham, criticaron el intento de aprovechar los sucesos de Boston para torpedear la reforma.
“Algunos han sugerido que las circunstancias de esta terrible tragedia son una justificación para posponer o detener completamente los esfuerzos por una reforma migratoria global”, afirman en una declaración conjunta.
Pero, añaden, el proyecto en realidad “reforzará la seguridad de nuestra nación al ayudar a identificar con exactitud quién ha entrado en nuestro país y quién ha salido, lo que es una función básica del Gobierno que nuestro sistema roto de inmigración es incapaz de cumplir hoy en día”.
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