Lucía Vargas
Personas afectadas en su salud, además de intoxicadas han resultado por el uso de pesticidas en las plantaciones de arroz de Malacatoya, localidad de Granada.
Un grupo de pequeños productores de hortalizas demandaron beligerancia para poner un alto a este tipo de abusos que dañan la salud y el ambiente, esto ocurrió durante una reunión con las autoridades del Ministerio Agropecuario Forestal (Magfor) y el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena).
Explicaron que han tenido pérdidas de hasta 50 mil córdobas porque el pesticida quema las hortalizas y los aviones de los propietarios de algunas fincas “vuelan sobre las casas, escuelas y lanzan grandes cantidades de pesticidas sobre plantíos de hortalizas y eso esta dañando nuestra salud”, dijo José Saturnino Estrada, pequeño productor. La delegada del Marena, Ligia Flores, dijo a los medios locales que visitarían el lugar.
Los denunciantes aseguran que la fumigación que están haciendo los grandes productores son sobre el pueblo. “Esto es grave porque ninguna instancia del Gobierno ha detenido este abuso porque los señores que están contaminando, están vinculados a personajes del Gobierno”, dijo López.
Funcionarios de la Asociación Nicaragüense de Arroceros (Anar) aseguraron desconocer las denuncias sobre supuestos daños causados por las fumigaciones aéreas, sobre todo en fincas de magistrados del CSE. Lo que si confirmaron es que las fincas, El Tamarindo, Santa Lastenia y La Doña son propiedad de los magistrados Roberto Rivas Reyes, Emiliano Enríquez y Marisol Castillo Bellido, respectivamente.
Según Anar los protocolos de fumigación establecen que las zonas cercanas a las fuentes de agua y a poblaciones deben fumigarse a mano y solo el centro de los cultivos extensos pueden recibir fumigación aérea. Sin embargo, reconocen que la antigüedad de las avionetas y la falta de pericia de los pilotos podría estar provocando problemas con el material que se aplica.
Ver en la versión impresa las páginas: 7 A