Elízabeth Romero
La esposa de un guardabosque del volcán Masaya recurrió al Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) para denunciar que su marido llevaba ayer tres días de detención ilegal, sin que las autoridades decidieran remitirlo a los tribunales correspondientes.
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Blanca Azucena López Meza, esposa de Gabriel Esteban López Cruz, también denunció haber sido detenida y sometida supuestamente a tortura psicológica, como una forma de presión para que su cónyuge se inculpara en la quema que provocó un incendio de grandes proporciones en el volcán.
Después de cumplir tres días de arresto ilegal, López Cruz seguía detenido en la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), por sospechas de estar vinculado con el incendio, aseguró el funcionario del Cenidh, Gonzalo Carrión.
Al caer la tarde, ayer, el jefe de Relaciones Públicas, comisionado mayor Fernando Borge, aseguró que ya no hay personas detenidas sobre este caso. Y confirmó que López Cruz había sido dejado en libertad y entregado a sus familiares.
Según dijo, esa institución inició una investigación entre lunes y martes, pero al final determinaron que la investigación pasará a la vía administrativa, a través del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales.
En la mañana, Carrión advirtió que, según la Constitución Política, el tiempo para la detención legal de una persona es de 48 horas, si esta no es acusada ante un tribunal debe ser puesta en libertad.
Fue por ello que el Cenidh introdujo en los tribunales un recurso de amparo a favor de López Cruz.
Carrión recordó a las autoridades que, de acuerdo con lo establecido por los instrumentos de derechos humanos, los agentes del Estado están obligados a realizar las diligencias necesarias y legítimas para esclarecer un caso, pero están limitados por el respeto a los derechos humanos.
López Meza denunció que, en su caso, en tres ocasiones ella fue sometida a interrogatorios, uno de ellos en horas de la madrugada, donde los oficiales le recordaban que tenía hijos, para tratar de comprometer al detenido y hacerlo confesar.
Al mismo tiempo, a la mujer la hicieron firmar un documento sin que esta conociera el contenido del mismo. El vocero policial negó que la esposa del guardabosque haya sido sometida a “entrevistas”.
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