AFP
Una multitud de periodistas se agolpa a la entrada del Palacio de Europa, en el Parque Chanot de Marsella, rebautizado Palacio de Justicia. Poco a poco, el personal de justicia, abogados y demandantes llegan en este caluroso y soleado día y se apostan en las entradas, que aún permanecen cerradas.
Ell proceso judicial, que se lleva a cabo en Marsella (sur de Francia), es contra cinco directivos de la empresa francesa Poly Implant Prothèse (PIP), acusada de haber fabricado prótesis mamarias fraudulentas, que fueron implantadas a unas 30,000 en Francia y a decenas de miles de otros países, muchas de ellas en América Latina.
Los cinco acusados comparecerán ante la justicia hasta el 17 de mayo por engaño agravado y estafa por haber fabricado implantes mamarios con un gel de silicona impropio para uso médico que fue sustituido por el gel médico homologado. Podrían ser condenados a cinco años de prisión.