Ledia Gutiérrez
Sicóloga Clínica
Existen problemas en todo momento de nuestras vidas que se transforman en crisis. La mejor forma de resolver un conflicto en cualquiera de las áreas es encontrar la salida y no hundirnos más, es un razonamiento lógico el que nos puede llevar a tener una conducta asertiva.
Si desarrollamos la capacidad de poder observarnos y ver que nuestro comportamiento como persona y como grupo es no asertivo, entonces es el momento de un cambio. Si hemos descubierto que tenemos problemas en nuestras relaciones con algún miembro de la familia, o en el trabajo, esto nos indica que debemos tomar las riendas de nuestra vida y decidirnos al cambio.
El conflicto surge precisamente porque no existen dos personas idénticas; cada uno de nosotros es único e irrepetible, tiene diferentes deseos, sentimientos, intereses, necesidades, valores, metas y percepciones de la realidad.
Todos tenemos una historia personal y única y solo bastará que una persona no coincida en un aspecto para que al instante surja el conflicto. Los conflictos no tienen una sola solución, tienen muchas, por lo que podemos afirmar que no existe un único método para resolverlos.
Solucionar conflictos es un proceso que se realiza durante la vida entera y no debemos sentirnos mal cuando nos equivocamos. Pero sí debe ser obligatorio que nos autoexijamos vivir en armonía y ser sujetos influenciables con nuestro comportamiento que sea de armonizarnos, practicar una alegre comunicación y que sea una constante ver el lado bueno de lo que nos suceda. Éxitos y saludos.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 B