Edgard Rodríguez C.
La devastadora potencia del filipino Nonito Donaire no se dejó sentir anoche en Nueva York, al no contar con un punto de apoyo, por la persistente movilidad del cubano Guillermo Rigondeaux, quien lo venció por decisión unánime.
Donaire, quien subió al escenario levantado en el Radio City Music Hall de Nueva York, en medio de una racha de 30 victorias en línea, no pudo descifrar a un cubano que disparó, se movió y esquivó, mientras acumulaba puntos para una victoria sin objeciones.
Los jueces anotaron el triunfo de Rigondeaux con marcadores de 114-113, 115-112 y 116-111, siendo esta última tarjeta la que pareció más precisa en torno a lo que aconteció sobre el entarimado, donde el cubano hizo una mejor labor.
Ahora Rigondeaux, quien mejoró su marca a 12-0, con ocho nocauts, tiene en su poder los títulos supergallos de la AMB y la OMB. El filipino Donaire desmejoró a 31-2, con 20 nocauts y vio cortada una racha de éxitos iniciada en el 2001.
Desde el inicio del combate, quedó establecida su tendencia, con un Rigondeaux que jamás fue un blanco fijo para el feroz golpeador filipino, quien se mantuvo flotando la mayor parte del tiempo, con excepciones como el décimo round, cuando tumbó a su rival.
Donaire, considerado en su país y en el mundo como el sucesor de Manny Pacquiao, cazó a Rigondeaux con una izquierda en corto a la barbilla y lo botó, pero eso no fue suficiente para arrebatarle la victoria.
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