Noel Amílcar Gallegos
Aunque la altura y dimensión de las llamas han mermado considerablemente, el fuego no cede todavía, aseguraron brigadistas que se encuentran sofocando el siniestro en el volcán Masaya, que inició desde el pasado miércoles en horas de mediodía.
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Hasta el viernes se estima que unas 400 hectáreas habían resultado afectadas por las llamas, pero ayer no hubo ningún dato actual sobre las afectaciones.
El subteniente Marlon Calero, del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Masaya, dijo: “En este momento (ayer) nosotros contamos con tres vehículos contra incendios y una fuerza de treinta hombres combinados entre bomberos de Masaya y de Nindirí”.
“Por ejemplo, llegás a una zona en donde su combustión disminuye, pero no se extingue totalmente y esta viaja de forma subterránea y de pronto aparecen focos secundarios en zonas donde la maleza está en mayor proporción, lo que ayuda a que el incendio vuelva a tomar fuerza”, agregó.
Se conoció que mientras las brigadas han redoblado esfuerzos para atacar el siniestro, ha habido presencia de miembros de la Juventud Sandinista que han aportado poco apoyo.
“Algunos jóvenes cargan las mochilas de agua y la van regando en el camino porque no soportan el peso y cuando llegan al fuego ya no llevan nada. Creo que se debería de despejar el área y sacar a la gente que solo llega a farandulear o robar cámara, porque pueden ser un factor de más trabajo, por si les ocurre algún accidente, porque no andan capacitados ni llevan el equipo adecuado”, dijo uno de los brigadistas que pidió no se revelara su nombre.
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