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Patmos, ventana celeste

¿Cómo puede alguien mirar el mar y las gaviotas revolotear con el viento y hasta percibir el toque de una fresca brisa en el rostro desde un lugar donde ha desaparecido el horizonte?

Franklin Bordas Lowery

¿Cómo puede alguien mirar el mar y las gaviotas revolotear

con el viento

y hasta percibir el toque de una fresca brisa en el rostro

desde un lugar donde ha desaparecido el horizonte?

-Dicen que Juan.

Mientras otros maldecían cuando rayaban sus nombres

en los muros de la desesperanza,

él trataba de escuchar en medio de oscuras y enormes paredes.

Y sus oídos tensos como cuerdas de guitarra,

recibían los aullidos del viento.

Las notas de la noche,

se hacían canción de tanto querer oír cosas bonitas.

De la obsesión de no estar solo,

notó que las palabras le hacían compañía.

Sí, porque la soledad que suele matar el asombro

tiene el poder de escuchar

el silencio.

Juan estaba en Patmos,

de esos lugares especiales para olvidar

lo que más se quiere.

Pero él en vez de olvidar

pudo recordar hasta lo que no sabía.

En esa isla sacrificial,

donde los pájaros pasaban de largo,

dicen que habló Dios.

Desde una grieta en la roca oía la voz.

Y casi se asfixiaba buscando el rostro

de tan dulces palabras.

Pero la voz era tan suficiente como el maná,

cuando la gente tenía hambre del cielo.

Dulce, sereno pero a la vez enérgico

escuchó Juan.

Los oídos pegados a esa grieta

como si fuera el mismo cielo

reverente, anhelante.

Concentrado en cada palabra,

que brotaba como agua viva.

Juan escribió,

mientras transcurrían días y noches como años,

y la luz del amanecer y la tela de la noche caían

y caían

despreciando el descanso.

Y oyó Juan en Patmos lo que quizás decidió no decirnos nunca.

Solo sabemos,

que los ángeles vendrán un día ya no de fiesta,

sino de luto.

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COMENTARIOS

  1. iris mendez
    Hace 13 años

    Es bonito recordar como el poeta juan expresa su sabiduria hacia las palabras que el señor le dio para predicar su enseñansa de sus obras que nos indica que pronto va a venir a rendir cuenta aunque estemos muertos el nos da cuenta de los hechos que el la vida hisimos.

  2. Ana Vanegas
    Hace 13 años

    Muy hermoso poema

  3. Esperanza Leyjani
    Hace 13 años

    Que hermoso poema y esta tan cerca de la realidad que vivimos

  4. heydi
    Hace 13 años

    Dios dijo que la vida es una cajita de sorpresas que debemos hacer las cosas buenas y dar la ayuda al que necesitan sin recibir nada a cambio para vivir a la brevedad posible, Juan era una persona poetica que amaba las cosas del señor

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