Néstor Arce
@Nestorarce
Nuestro mundo está en constantes cambios, algunos buenos y otros no tanto. Una de las transformaciones más sorprendentes en los últimos años puede ser las formas de comunicación.
En los últimos 15 años hemos sido testigos de la evolución en la comunicación interpersonal, de la telefonía celular hasta las videollamadas. Hemos pasado de enviarnos cartas escritas a mano a los correos electrónicos, siendo desbancado poco a poco por la mensajería instantánea (IM) o el servicio de mensajes cortos (SMS) que cada día se populariza entre los más jóvenes.
Ni hablar de las redes sociales, que han generado un cambio de 180 grados sobre la interacción humana, todos los gustos, fotos, actividades y hasta irónicamente las oraciones de los usuarios están en las redes. Generalmente los usuarios comparten todas sus actividades “offline” a través de los servicios para redes sociales, como Foursquare, Instagram, Waze y ahora las aplicaciones de vídeos como Vine y Keek.
El desarrollo de terminales móviles ha generado un “boom” entre sus amantes y una guerra entre los fabricantes. Desde el ladrillo hasta los sofisticados smartphones, que han sido un éxito en el mercado. Hasta el momento han sido cuatro generaciones (G) de celular, en 1979 aparece el primer celular analógico y estrictamente solo para voz, luego en 1990 arriba la 2G de móviles digitales, seguido de la 2.5G, un puente para la 3G y su conexión inalámbrica a internet. La más reciente es la cuarta generación o 4G, en esta podemos ver módems inalámbricos, móviles inteligentes y navegación a través de otros dispositivos.
Asimismo, nuestra forma de leer ha evolucionado, del papel a la tableta, de mucho texto a lo más gráfico. Cada cambio trae consigo beneficios, pero también algunas desventajas que debemos evitar, como la pérdida de contacto físico con nuestras amistades o la codependencia a nuestros aparatos tecnológicos.
Esta es solo una pequeña mirada a la evolución de la comunicación, ni siquiera podríamos llamarlo resumen, pero sí podemos asegurar que no hemos llegado al final de la evolución, cada vez los desarrolladores nos sorprenden con aparatos nuevos y más inteligentes, la comunicación y la interacción humana experimentará más cambios, solo nos queda esperar.