Josué Bravo
Corresponsal/Costa Rica
La mandataria Laura Chinchilla, festejó un aniversario más de la Batalla de Rivas –hecho en la que Costa Rica tiene a su propio héroe–; en medio del caos generado por una protesta ciudadana que se opone a la concesión de una carretera del norte del país.
A las 11 de la mañana la Fuerza Pública reportó tres policías heridos por el altercado en el centro de la ciudad de Alajuela, un manifestante detenido, además daños en el vehículo del presidente del oficialista Partido Liberación Nacional, Bernal Jiménez; el retiro de Chinchilla de los actos de celebración y un zafarrancho entre periodistas y el cuerpo de seguridad de la mandataria.
Como suele suceder cada año con el mandatario de turno, Chinchilla lideró el festejo en el parque Juan Santamaría de la ciudad de Alajuela, un aniversario más de la Batalla de Rivas, ocurrida en 1856 en esa ciudad del sur de Nicaragua.
Según la historia de este país, el soldado Santamaría, del Ejército de Costa Rica, quemó el Mesón de Guerra que ayudó a expulsar a los filibusteros de Nicaragua.
Pero esta vez Chinchilla tuvo que retirarse antes del desfile y resto de actividades en honor al héroe nacional de Costa Rica, debido al enojo ciudadano que generó el caos, en oposición a la concesión a una empresa brasileña de la carretera que conecta a San José con San Ramón, al norte de la capital.
El acto que debió ser contra los invasores norteamericanos que en esa época ocupaban Nicaragua, sirvió para que los manifestantes tildaran de “corrupta” y “filibustera” a la mandataria. Las críticas también fueron dirigidas al actual ministro de transportes, Pedro Castro, quien adjudicó la concesión a la empresa en la que antes laboró como asesor.