Washington /EFE
Decenas de miles de activistas y familias inmigrantes se manifestaron ayer en la capital de Estados Unidos y en unos 18 estados del país para exigir que el Congreso apruebe una reforma migratoria que permita la legalización y eventual ciudadanía de los inmigrantes indocumentados.
Al ser cuestionado sobre los esfuerzos de la oposición republicana por extender el proceso de audiencias y debate de la reforma migratoria, Menéndez contestó: “El senador Jeff Sessions tendrá que conformarse con las audiencias que disponga el presidente del comité (Patrick) Leahy”.
Sessions, senador republicano y líder opositor de mayor rango en el comité judicial, tachó ayer de “inaceptable” que el comité, presidido por el demócrata Patrick Leahy, solo haya anunciado una audiencia y exigió una audiencia sobre cada componente de la reforma. El comité judicial anunció una audiencia sobre la reforma migratoria para el 17 de abril.
El proyecto prevé, entre otros elementos, la legalización y eventual ciudadanía de los indocumentados que reúnan una serie de estrictos requisitos, el reforzamiento de la vigilancia fronteriza y sanciones para empresas que a sabiendas contraten a indocumentados.
[/doap_box]
Gritando consignas como “¡Sí se puede!”, “No más deportaciones” y “Ciudadanía para 11 millones de inmigrantes”, los manifestantes —algunos cargando una estatua de la Virgen de Guadalupe— se congregaron frente al Capitolio para exigir “dignidad” para los extranjeros clandestinos.
“En la unión está la fuerza y, si estamos unidos, sí se puede y lo vamos a lograr. Este es el momento”, expresó el senador demócrata por Nueva Jersey, Robert Menéndez, uno de los miembros del Grupo de los 8 del Senado que negocia un plan reformista. Por su parte, el legislador demócrata de Illinois, Luis Gutiérrez, arengó a la multitud y destacó el peso electoral de los hispanos en noviembre, que contribuyó a la reelección del presidente Barack Obama.
“Ese voto también se hizo con mucha esperanza y confianza” de que Obama cumplirá su promesa de 2008 de la reforma migratoria, agregó Gutiérrez.
NO HAY MÁS EXCUSAS
Varios de los activistas y líderes políticos coincidieron en que, a su juicio, se acabaron las excusas y el Congreso debe debatir y aprobar la legislación. “Algunos republicanos en la Cámara de Representantes se oponen a la reforma migratoria porque creen que eso va a beneficiar a los demócratas, pero se me hace que en el Senado la vamos a poder sacar”, manifestó Dolores Huerta, cofundadora del Sindicato de Trabajadores Agrícolas de EE. UU. (UFW, por su sigla en inglés).
El congresista demócrata por Texas, Joaquín Castro, afirmó que su bancada no permitirá que la reforma sea bloqueada por sus detractores y que “todo el mundo tendrá oportunidad de revisarla y modificarla. Habrá un voto y creo que lo lograremos”.
La asambleísta estatal de Maryland, la salvadoreña Ana Sol Gutiérrez, afirmó que, contrario a 2007 —cuando fracasó la reforma migratoria— “ahora estamos en una mucho mejor situación y lo vamos a lograr, aunque el proceso sea difícil”. “Ninguna legislación es perfecta, pero la autodeportación que recetaban los republicanos no es la solución. Lo importante es comenzar ahora”.
SEGUIRÁN MOVILIACIONES
El reverendo salvadoreño Vidal Rivas indicó que la comunidad inmigrante continuará movilizándose “para demostrar nuestro poder y para presionar al Congreso a favor de esta reforma”. “Acá no hemos venido a pedir limosna. Estamos exigiendo respeto para los inmigrantes que contribuyen a este país y para que cese el sufrimiento que causan las deportaciones”, agregó.
Todos los oradores remacharon el mensaje de que los inmigrantes no son un carga pública, sino que pagan impuestos y contribuyen al crecimiento económico de EE. UU.
La manifestación adquirió un ambiente festivo bajo el sol calcinante, con la participación del grupo musical Santa Cecilia —que cantó un tema en honor a los inmigrantes—, el bachatero Andy Andy y la artista Olga Tañón, quien instó a los hispanos a que sigan presionando por la reforma.
Vendedores ambulantes hicieron su agosto con ventas de camisetas, banderas estadounidenses, helados y agua embotellada.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A