Lucydalia Baca Castellón
Tras tres años de alcanzar crecimiento en términos reales a tasas interanuales de hasta el 20 por ciento, el numerario real (billetes y monedas en manos de los agentes económicos) comenzó a estabilizarse a finales del 2012 y en los últimos dos meses comenzó a caer.
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A nivel externo está sujeto a “crisis o minicrisis recurrentes en la zona euro” y dudas sobre la capacidad de Estados Unidos y Japón de consolidar sus finanzas públicas en el mediano plazo. Y a nivel interno, por el impacto de la roya en la producción de la cosecha de café y la incertidumbre sobre posibles cambios en el apoyo de Venezuela.
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“Esto es consecuencia natural porque en los años anteriores creció tanto que no se puede esperar un crecimiento continuo”, explicó Carlos Muñiz, director ejecutivo del organismo.
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En febrero del 2013 el crecimiento interanual del numerario real cayó en 1.7 por ciento. En marzo la tendencia de descenso se mantuvo y alcanzó el 0.07 por ciento, detalla el Informe de Coyuntura Económica del Primer Trimestre del 2013 de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides).
Según el estudio la caída podría estar ligada a las afectaciones provocadas por la roya en la cosecha cafetalera 2012-2013 y a la reducción de los precios de algunos productos de exportación, entre ellos: café, tabaco, frijol, maní y camarón.
Funides tampoco descarta que la caída del numerario real sea “el indicio de la desaceleración del crecimiento de la economía”. “Pero estas son hipótesis nuestras, no podemos demostrar (que esas sean las causas de la caída). Pero coinciden con algunas cosas que nos han dicho algunos empresarios que han notado una caída importante en las ventas de productos básicos en el norte”, aclaró el director ejecutivo de Funides, Carlos Muñiz.
CAÍDA AFECTARÁ CONSUMO
Según Muñiz, indistintamente de las causas que estén provocando la caída del circulante, esto indica que la tasa de crecimiento del consumo del 2013 será menor que la del año pasado. Porque en la medida en que hay menos dinero a disposición de la gente, sumado a que los salarios están estancados desde hace algún tiempo, la gente tiene menor poder adquisitivo.
Al disminuir el consumo se reducen también las importaciones y en general el bienestar de la gente, porque se ven obligados a cubrir sus necesidades de acuerdo a la importancia.
Aunque el establecimiento de prioridades depende en gran medida de los ingresos de cada persona y de sus influencias culturales, la lógica indica que lo primero a descartar es el consumo de bienes durables, como electrodomésticos y vehículos. Continuarían las actividades recreativas. Porque la prioridad es cubrir las necesidades básicas de alimentación, vivienda, salud y educación.
CAFETALEROS COINCIDEN
Representantes del sector cafetalero coinciden con Muñiz en que el principal síntoma de la reducción del circulante es la caída de las ventas, tanto de alimentos como de insumos y maquinaria agrícola, que se están registrando en las zonas cafetaleras, como la emigración de la mano de obra.
Aunque Funides asegura que no puede demostrar que la roya y la disminución de los precios en los mercados internacionales son la causa de la caída del circulante, para Aura Lila Sevilla Kuan, presidenta de la Asociación de Cafetaleros de Matagalpa (Asocafemat), eso está más que demostrado.
Según Sevilla, aunque todavía no hay “datos concretos de la afectación”, sí se hacen cálculos en base a datos del Consejo Nacional del Café (Conacafé), que informó que la afectación por la roya no superará el 20 por ciento de la cosecha. En Matagalpa eso representa una pérdida de 130,000 quintales, porque la producción estimada para el departamento era de 650,000 quintales.
“Eso sumado a que el precio cayó y que en lugar de 180 o 200 dólares solo recibiremos unos 130 dólares por quintal, provocó que los productores dejáramos de percibir 16.9 millones de dólares”, detalla Sevilla.
TRABAJADORES TAMBIÉN PERDIERON
Producir un quintal de café oro implica el corte de al menos veinte latas de café uva. En el caso de Matagalpa, con la pérdida de 130,000 quintales se habrían dejado de cortar 2.6 millones de latas.
La normativa salarial del Ministerio del Trabajo (Mitrab) que rigió para la actual cosecha, estableció en 27 córdobas el pago por lata cortada. Sin embargo, de acuerdo a las necesidades de cada productor puede elevarse hasta cuarenta córdobas.
“Pero tomando como promedio treinta córdobas por lata, que es el promedio que se pagó en la zona, eso implica que solo en Matagalpa se dejaron de percibir 70.2 millones de córdobas (unos 2.8 millones de dólares) en salarios en los últimos meses.
Leonel López, presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG) en Nueva Segovia, coincide con los cálculos de Sevilla. En la zona se aspiraba producir unos 350,000 quintales de los que se perdieron unos 70,000.
Eso implica que los productores dejaron de percibir unos 9.1 millones de dólares por la venta del café y los trabajadores unos 37.8 millones de córdobas (alrededor de 1.5 millones de dólares) en salarios porque no pudieron cortar ese grano.
La caída de las ventas la atribuyen a que tradicionalmente el productor aprovecha la salida de la cosecha para adquirir los alimentos e insumos que utilizará en el resto del año.
En el caso de Nueva Segovia, López confirma que ya se percibe la emigración de la mano de obra. Sin embargo, en esta ocasión no han elegido Honduras como en otras crisis, porque allá la situación del sector cafetalero es peor. En esta oportunidad, las opciones son las empresas de zona franca, Costa Rica y El Salvador.
Los productores continúan a la espera del plan gubernamental para enfrentarla crisis provocada por la plaga de la roya.
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