Wendy Álvarez Hidalgo
En el mercado laboral de Nicaragua hay cerca de treinta mil profesionales en contabilidad pública y finanzas. Gran parte de ellos, sobre todo los que no se capacitan constantemente, manejan los sistemas contables de las empresas con esquemas desfasados, lo que evita en parte que una compañía, por ejemplo, busque financiamiento externo porque los organismos exigen como condición tener sistemas contables con estándares internacionales.
También ocasiona que los dueños de las empresas no tengan una radiografía real de la situación económica y contable del negocio. El presidente del Tribunal Honor del Colegio de Contadores de Nicaragua, Freddy Solís Ibarra, dice que la situación de formación de contadores en las universidades es preocupante, porque estas están formándolos bajo sistemas que a nivel internacional ya no son válidos.
Solís dice que las universidades no están actualizando sus programas académicos y muestra de ello es que los estudiantes continúan realizando operaciones contables en papeles, cuando ese método está obsoleto. El problema es que ahora toda operación se hace en software que hasta pueden ser descargados gratis de internet.
En esta ocasión, Solís habla sobre los problemas que están afrontando los contadores para aplicar los nuevos conceptos y operaciones que están en la Ley de Concertación Tributaria y el lento proceso que tiene el país para adecuar su sistema contable con los estándares mundiales.
¿Cómo está Nicaragua en cuanto a la adaptación de sus sistemas contables a los estándares internacionales?
Nicaragua se puede decir que está avanzando en términos de adopción de estándares contables internacionales. Los empresarios poco a poco van comprendiendo la necesidad de adaptarse a los estándares internacionales. Pero obviamente lo están haciendo con información que muchas veces les llega desde afuera con sus vínculos internacionales, sus empresas matrices, sus financiadores, etcétera; que prácticamente les imponen el entendimiento de un nuevo marco de referencia contable para realizar operaciones comerciales. El problema es que en nuestro sistema hay muchas contradicciones con el marco contable internacional.
¿Cuáles son esas contradicciones?
Por ejemplo cuando estaba en discusión la Ley de Concertación Tributaria miré con mucha satisfacción que los agentes que estaban en el proceso de discusión estaban involucrando a diferentes sectores, me dijeron que habían involucrado a gente que supuestamente dominaba el tema contable. Nosotros como Colegio nunca fuimos llamados, ni se nos hizo consultas. Sin embargo, nos encontramos con la sorpresa en el texto de la Ley de Concertación Tributaria de que en aquellos aspectos donde esta ley no establece una base de registros para fines contributivos, entonces los contribuyentes se deberán acoger a los Principios de Contabilidad generalmente aceptados en Nicaragua o las Normas Internacionales de Contabilidad. Este es un término parcialmente aceptable porque en algunas cosas esas normas son válidas, pero lo que prevalece en la mayoría del mundo son las Normas Internacionales de Información Financiera. Entonces dije yo que algo novedoso y avanzado, algo que tiende a lo moderno como es la nueva Ley de Concertación Tributaria, se quedó colgada en ciertos aspectos de una base contable desfasada.
¿Y eso qué impacto podría tener en las finanzas públicas y empresariales?
De alguna manera los emisores de la Ley y los actores que intervinieron en las consultas están diciéndole a los contribuyentes, a los empresarios, que para fines de declaración fiscal, en ausencia de regulación tributaria, los mandan a un sistema contable que ya no existe porque es obsoleto, los criterios son obsoletos, entonces desafortunadamente no se aprovechó el momento de discusión de la reforma para obtener una información contable actualizada. Solo la Superintendencia de Bancos ha venido evolucionando en la adaptación de normas contables internacionales, de hecho ya están en proceso de contratación de expertos para que les hagan una actualización de sus manuales contables para los sectores de seguros, bancos, financieras, puestos de bolsa. Esto es un paso tremendo que contribuye a la transparencia y confianza en la información de los bancos y ellos a su vez le heredan ese sistema a las empresas que toman créditos, pero los otros marcos legislativos financieros contables están obsoletos…
¿Y qué papel juegan las universidades en ese proceso de actualización?
En Nicaragua hay más de 50 universidades que ofrecen la carrera de Contaduría Pública, pero desgraciadamente a mí me da tremendo pesar no solo por el dinero que los muchachos pierden, sino por el tiempo perdido, porque cuando ya se ven han pasado cuatro o cinco años, van al mercado del trabajo y se enfrentan a la cruda realidad de que no están capacitados para ello. La vez pasada hicimos un taller contable para docentes universitarios y no llegaron, apenas llegaron unos tres y eso que ellos mismos se lo pagaron de su propia bolsa.
Significa que los profesionales contables están egresando desfasados…
Sí. Los muchachos y las muchachas que están saliendo de las universidades no tienen la suficiente capacidad y dominio de marco contable vigente a nivel mundial, se han quedado con temas conceptuales, porque ni siquiera prácticas están ejercitando con la suficiente carga horaria ni la práctica contable, y menos prácticas de impuestos. Hoy en día es rara la empresa constituida que lleva su contabilidad a mano, todas tienen sus software o programita pequeño o barato, hasta gratis se bajan de la internet, pero en las universidades todavía continúan llevando sus clases contables, sus laboratorios a mano. No les están dando la oportunidad de simular transacciones en un esquema computarizado… El problema es que Nicaragua está creciendo, empresas del exterior están llegando al país y se dan cuenta que nuestros sistemas contables no son compatibles con el exterior… Pero mire que contradictorio, en estas cincuenta universidades la mayor matrícula, es decir la mayor cantidad de gente que está estudiando en esas universidades, está en la carrera de Contaduría. Esta es la carrera o disciplina con menor tasa de desempleo…
¿Cuáles son los problemas que han enfrentado los contadores en la aplicación de la nueva Ley tributaria?
Hay una evolución interesante en los conceptos de la nueva ley fiscal, se está poniendo a tono con el marco de recaudación y normativo que generalmente hay en otros países más desarrollados económicamente. El problema es que se impuso tiempos muy cortos, esto ha derivado en que el propio personal de la administración tributaria esté pasando apuros, porque la cantidad de consultas que les está lloviendo es increíble, eso de alguna manera significa para las empresas tener que invertir una gran cantidad de fuerzas. Cuando uno va a una instancia fiscal a tratar un tema propio, te das cuenta de que los propios ejecutivos y empleados de la administración tributaria todavía no manejan muy bien su propia Ley de Concertación Tributaria, esto quiere decir que empleados, analistas, auditores fiscales, todos ellos requieren ser sometidos a un intenso entrenamiento de esta ley, porque estamos hablando de una nueva ley con características singulares…
¿Cuáles son los temas que urgen ser difundidos y capacitados sobre esta?
Por ejemplo el tema de las regulaciones de Precios de Transferencias que estará en vigencia en 2016, esa es una temática demasiado compleja tanto para el contribuyente como para el fiscalizador o recaudador. Entonces desde ahorita debe haber capacitación del público y del recaudador, esto que le menciono me hace regresar al tema de cómo las universidades están fallando, porque las universidades ya deberían de estar armando paquetes de posgrados, de diplomados o cursos que traten sobre la temática de Precios de Transferencias. Hay una carencia de profesionales capacitados y estos pasan a las instituciones del Fisco, pasan a la parte empresarial con muchas carencias.
¿Cómo afecta a este mercado de profesionales la alta tasa de informalidad empresarial?
Muchas empresas se preocupan por destacar el tema de la Responsabilidad Social Empresarial, pero no se preocupan con su responsabilidad empresarial de cumplir con su deber de llevar el registro de sus datos contables, para ver si pagan correcto o no sus impuestos, asegurar a sus empleados. Entonces, si no cumplen con eso cualquier programa de responsabilidad social es contradictorio. Pero bien, es un efecto que ellas mismas se producen porque los dueños de las compañías se dedican a buscar cómo llenan los formularios de las declaraciones, y yo siempre les he dicho a los empresarios que la principal herramienta que deben utilizar para la toma de decisiones de sus negocios, para ver si tienen futuro, si es rentable o no, es la contabilidad, la cual a su vez sirve como herramienta para llenar las declaraciones de impuestos. Se dice que hay una gran cantidad de empresarios que no son simpatizantes de llevar una contabilidad formal, de llevar libros, entonces desgraciadamente no tienen esta cultura de llevar registro de sus negocios.
¿Hay algún estimado de cuántas empresas llevan registros contables?
Decía un experto, que citó estudios internacionales, que más o menos anda entre 60 que sí llevan y 40 no, de una base de 100.
¿Y eso cómo afecta en la toma de decisiones empresariales?
Los empresarios no saben si deben o no seguir con sus proyectos de negocios, no saben si esta empresa es rentable o no y a la hora de tomar decisiones lo hacen sobre números que posiblemente no estén ajustados a la realidad de la empresa.
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