El ejército israelí cerró este lunes el paso fronterizo de Kerem Shalom, utilizado para transportar mercancías hacia la Franja de Gaza, tras un tiro de cohete lanzado el domingo, coincidiendo con la llegada a Israel el secretario de Estado estadounidense, John Kerry.
«El paso fronterizo de Kerem Shalom permanecerá cerrado hasta nuevo aviso (…), con excepción de los casos humanitarios», afirmó a la AFP el portavoz del ejército.
Un cohete lanzado desde la Franja de Gaza cayó el domingo por la noche en el sur de Israel, sin causar daños ni heridos, poco después de la llegada del jefe de la diplomacia norteamericana, que espera reactivar las negociaciones de paz entre Israel y los palestinos. El tiro no ha sido reivindicado.
Una coalición de grupos salafistas de Gaza, Majlis Chura Al Mujahidin, reivindicó en el pasado lanzamientos de tiros de cohetes contra Israel, en particular durante la visita del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a finales de marzo.
Por su lado, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, dijo el domingo a Kerry que la liberación de presos en las cárceles israelíes era «la primera prioridad» para reanudar las conversaciones de paz. «El presidente Abas subrayó que la liberación de los prisioneros es una prioridad que crea un clima apropiado para la posibilidad de lograr que el proceso de paz avance», dijo a la AFP su portavoz, Nabil Abu Rudeina, después de que los dos hombres hablaron durante 90 minutos en el complejo presidencial de Ramalá.
Abas dijo a Kerry que liberar a unos 4.500 presos que se encuentran en las cárceles israelíes, una cuestión sumamente delicada para los palestinos, es «la primera prioridad para crear la atmósfera adecuada para la reanudación de las negociaciones». Abu Rudeina sostuvo que las conversaciones con Kerry estaban destinadas a encontrar la mejor forma de crear un clima apropiado para reanudar las discusiones con Israel.
Agregó que era la cuarta reunión de Abas con Kerry en un mes.
Abas también sostuvo que las conversaciones sólo pueden tener lugar si Israel congela la construcción en las colonias de Jerusalén este y Cisjordania, que catalogó de «inaceptable» y de «línea roja», particularmente en la delicadísima zona E1, en las afueras de Jerusalén