Raúl Amador Somarriba
Vicepresidente de Invercasa Puesto de Bolsa.
Hoy abordaremos sobre las emisiones, una de principales alternativas que instituciones o empresas tienen a su disposición para financiarse en Bolsa. Con este proceso el organismo emite valores al público, los que pueden ser bonos, con plazo de un año, o papeles comerciales, que vencen antes de este tiempo.
La emisión de una empresa representa diversas ventajas para la misma. Una de las principales es que al no existir una intermediación entre el emisor (empresa) y el inversionista, disminuye su costo financiero y mejora su competitividad.
Asimismo, una emisión ofrece mayor flexibilidad en el flujo de caja, ya que permite ajustar el plazo y otras características porque se emiten conforme a requerimientos que uno propone. Otro aspecto clave es que un programa de emisiones no es un contrato de condiciones invariables, sino que la empresa o institución puede emitir series cuando su flujo de caja lo requiera, esto con base en la asesoría financiera especializada para una toma de decisiones acertada.
Las emisiones también permiten mayor flexibilidad en las garantías y una exposición positiva ante proveedores, clientes y acreedores, pues emitir en Bolsa proyecta una imagen de solidez, solvencia, transparencia y prestigio, aspectos que proporcionan una fuerte ventaja competitiva.
En el mercado bursátil nicaragüense la ley regula dos tipos de emisiones: públicas y privadas. En las primeras, el emisor ofrece los bonos o papeles comerciales a través de los medios de comunicación, esto con la correspondiente revisión, autorización y registro de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif) y la Bolsa de Valores de Nicaragua (BVDN). El emisor también está obligado a brindar información pública de sus acciones relevantes.
En cuanto a las emisiones privadas se refiere a que solo pueden ser adquiridas por grandes inversionistas, aunque no son necesariamente de alto valor. Estas no son inscritas en la Siboif y pertenecen a un mercado más sofisticado.
Ahora bien, para que una empresa pueda financiarse a través de Bolsa, debe cumplir con una serie de requisitos de ordenamiento institucional que incluyen aspectos de gobierno corporativo, además de contar con un comité de auditoría interna. Sin embargo, los esfuerzos se compensan cuando la empresa sale a oferta pública y capta fondos frescos sin necesidad de destinar una garantía y con la posibilidad de adecuar el calendario de la emisión a su flujo de caja, entre otras ventajas.
Un caso de éxito que ejemplifica esta acción es Agri-Corp. En 2009 esta empresa realizó una emisión privada y tras observar sus beneficios, en 2011 emitió un programa público de 15 millones de dólares. En 2012 inscribió su segundo programa de emisiones por la misma cantidad, pero esta vez con carácter revolvente, es decir que puede dar continuidad a la colocación de las series después de su fecha de vencimiento, como una línea de crédito.
Para los inversionistas las emisiones también representan una buena oportunidad. Los bonos o papeles comerciales de una emisión son instrumentos que tienen muchas ventajas, siendo una de las principales que ofrece un mayor rendimiento o retorno de capital en relación con otras fuentes tradicionales de inversión. También permite conocer en qué empresa se invierte el capital y cuál es su desempeño financiero, ya que por ley está obligada a rendir informes periódicos.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 C