Managua/ACAN-EFE
Los 124 incendios forestales que se han registrado en lo que va de año en Nicaragua han consumido 10,783 hectáreas de bosques y pastizales, informó hoy la primera dama nicaragüense y portavoz gubernamental, Rosario Murillo.
Murillo dijo a medios oficialistas que entre enero y marzo ocurrieron 54 incendios forestales y 70 quemas agropecuarias, que también consumieron bosques y pastizales. Los incendios forestales afectaron 7,226.9 hectáreas y las quemas agropecuarias las otras 3,555.8 hectáreas, precisó.
Las autoridades no reportaron ninguna víctima producto de esos incendios, que coincide con la época de verano.
«La afectación forestal a estas alturas es tres veces mayor que la del año pasado, y la extensión de las quemas agrícolas son similares a las del año pasado», advirtió Murillo.
Mencionó como las principales causas de los incendios la tala de árboles, el avance de la frontera agrícola para introducir ganado, la producción extensiva de cultivo de cacahuete y caña de azúcar. También las quemas agrícolas para enmascarar los cambios de uso de suelo; la toma ilegal de tierras, y la caza de animales.
Asimismo, la funcionaria alertó que las principales zonas afectadas por cortes de árboles y tomas de tierras han sido «dolorosamente» de Bosawas, la reserva de la biosfera más grande de Centroamérica, en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), y la reserva Indio Maíz, cerca de la frontera con Costa Rica.
Murillo adelantó que implementarán «acciones de restauración en las zonas afectadas por quemas y despales», reforzarán la vigilancia en bosques y obligarán a «los mismos infractores» a que reforesten. Además, aplicarán la ley con reincidentes en las quemas y en la tala de árboles, multando y abriendo procesos para ordenar la remediación de las áreas afectadas. También propondrán a la Asamblea Nacional se reforme el marco jurídico existente, que regula las quemas y las competencias de las instituciones sobre esa materia.