CIUDAD DE GUATEMALA/AFP
La ola de violencia que azota a Guatemala sigue imparable al registrar un crecimiento de casi 10 por ciento en el primer trimestre de este año, respecto del mismo lapso del 2012, informó este miércoles el estatal Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif).
El informe de Inacif, publicado en su página en internet, precisa que entre enero y marzo pasado murieron violentamente 1,587 personas, contra 1,440 en ese mismo período del año pasado.
La mayoría de los crímenes fueron cometidos con arma de fuego, 1,280 víctimas -1,143 hombres y 137 mujeres-; destaca la muerte de seis hombres y seis mujeres decapitados o desmembradas; y el resto murió por heridas de arma blanca, estrangulamiento y otras causas, según el informe.
Las estadísticas contradicen las declaraciones del presidente del país Otto Pérez, quien afirma que la violencia muestra tendencia a la baja como prometió en campaña electoral, en la que ofreció «mano dura» contra la criminalidad.
Un informe de Naciones Unidas publicado el año pasado indica que Guatemala posee un tasa de 39 homicidios por cada 100,000 habitantes, una de las más altas del continente.
Las autoridades estiman que casi el 50 por ciento de las muertes violentas en Guatemala están asociadas principalmente al narcotráfico y a la lucha entre la violentas pandillas o 'maras'.