Lucía Vargas
La entrega que el sacerdote Óscar González ha tenido en la comunidad de la iglesia Jesús Nazareno (El Calvario) de Nandaime, motivó a feligreses católicos a llegar a la curia de Granada para solicitar que no sea removido del sitio.
Explicaron que su petición es hecha con mucho respeto y sin ánimo de causar disgusto al obispo de la Diócesis de Granada, monseñor Jorge Solórzano y que solo desean que el padre Óscar siga unos años más con esta comunidad, que aseguran estaba muy dispersa y alejada de la Iglesia.
La señora Manuela Pérez recordó que a la llegada del padre Óscar, hace un poco más de un año, tuvieron que formar un comité y se realizó un maratón con ayuda del cable local para recaudar fondos y edificar una pequeña casa cural porque no había.
Los fieles reconocen en el padre Óscar a un verdadero pastor. Aseguran que cuando llegó a Nandaime pasó dificultades e incluso tuvo que dormir en el piso ante la falta de cama.
Josefa Rivera explicó que el trabajo pastoral de este sacerdote ha sido fructífero en las comunidades La Orilla, La Barranca y en otros barrios cuyos pobladores no asistían a misa.
Los feligreses solicitaron una entrevista con monseñor Solórzano, pero les comunicaron que no se encontraba en Granada, al igual que el canciller monseñor Marcial Guzmán.
LA PRENSA consultó con la secretaria del señor obispo y confirmó que estaba fuera.
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