Vicente Maltez
Médico Internista
El autismo es un conjunto de trastornos caracterizado por graves déficits del desarrollo, permanentes y profundos. La capacidad de comunicarse y por tanto tener reciprocidad emocional, socializar, desarrollar imaginación y planificar se encuentran afectadas. Es común que se adopten conductas repetidas que no son comunes.
Resultan afectados por autismo sesenta casos por cada diez mil niños y no está definido el origen de la enfermedad, a la cual Naciones Unidas dedica todos los días 2 de abril con el propósito de promover mayor comprensión hacia este padecimiento, del cual se dice padecieron Isaac Newton y Albert Einstein.
No sabemos el origen y el nivel de la comprensión del mecanismo de la enfermedad, se cree que está producido porque se da anomalía de las conexiones de las neuronas del cerebro.
Otros enfoques apuntan a una teoría multifactorial: se nace con disposición o herencia y factores ambientales diversos y simultáneos que precipitan la enfermedad, que ya puede ser detectada a los cuatro meses de edad cuando se presentan alteraciones del lenguaje.
El lenguaje del bebé se queda estancado y no hay “enchufe” o reciprocidad con quien les habla, generalmente sus padres. No hay comunicación intencionada que se manifiesta por miradas, el señalar o abrir los brazos pidiendo ser abrazado.
Un instrumento habitual para el diagnóstico de las enfermedades mentales es El manual de diagnóstico, más conocido como DSM, cuya IV versión continuará vigente hasta mayo del presente año en la cual se emitirá la versión V cuya revisión se realiza por la asociación americana de Psiquiatría después de veinte años de utilidad.
Mientras más pronto se haga el diagnóstico se puede garantizar intervención temprana que detenga o modifique el efecto devastador y desintegrador de la personalidad de los afectados. No hay un tratamiento definido ni curativo.
La incomprensión hacia el autismo ha generado discriminación y falta de apoyo a millones de pacientes en un mundo como el nuestro, en que se detectan más de 450 millones de personas con trastornos mentales.
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