Amalia del Cid/ Agencias
“Ojalá que (los mandatarios) puedan hablar más de cooperación, de la posibilidad de tener centros de capacitación que puedan servir no solamente para un país sino para cinco o siete”, señaló.
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En la lucha contra las drogas, lo importante no es de cuál país venga la ayuda, sino su efectividad, señaló William Brownfield, secretario adjunto para Asuntos Narcóticos Internacionales de Estados Unidos, en referencia al centro antidrogas que Rusia construye en Nicaragua.
“Doy la bienvenida a cualquier contribución, a cualquier donación, a cualquier apoyo por parte del gobierno ruso en este hemisferio exactamente como espero la bienvenida por parte del gobierno ruso para nuestros programas antidroga ilícita en Asia”, dijo el funcionario en una videoconferencia realizada el pasado jueves.
Afirmó que Estados Unidos seguirá apoyando la lucha contra el narcotráfico en Centroamérica, aunque admitió que no habrá solución a corto plazo. “Faltan años para resolver este problema. Este un problema que tomó dos o tres décadas para producirse en América Central”, apuntó.
Hizo referencia a la lenta depuración, que apoya Estados Unidos, de la Policía de Honduras, país que con 91 asesinatos por cada 100 mil habitantes, es calificado como el más violento del mundo. Según él, el proceso de expulsión de policías incompetentes o corruptos podría tomar de cinco a diez años.
Brownfield informó que hace dos semanas el Congreso de su país aprobó un presupuesto de 85 millones de dólares para la región centroamericana, la misma cantidad asignada en el 2012. Dos tercios se distribuyen en los países del triángulo del norte: Honduras, El Salvador y Guatemala.
“Ojalá que (los mandatarios) puedan hablar más de cooperación, de la posibilidad de tener centros de capacitación que puedan servir no solamente para un país sino para cinco o siete”, señaló.
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